Internacional

EEUU culpó de choques en Kirguizistán a ex presidente Bakíev

Antes de abandonar el país y exiliarse en Bielorrusia, Kumanbek Bakíev se refugió por unos días en las regiones de Osh y Jalalabad, donde comenzaron los choques entre kirguises y uzbekos.

La secretaria de Estado de Estado Unidos, Hillary Clinton, en unas observaciones publicadas en la página web de su departamento, aseguró que el ex presidente de Kirguizistán, Kurmanbek Bakíev, podría ser culpable de los disturbios étnicos en el suroeste del país.

 

Bakíev fue depuesto al frente de la ex república soviética en una revuelta el pasado abril, cuando la oposición, liderada por la ahora jefa del Ejecutivo interino, Roza Otunbáyeva, tomó los edificios gubernamentales de la capital, Bishkek, y se hizo con el poder.

Antes de abandonar el país y exiliarse en Bielorrusia, Bakíev se refugió por unos días en las regiones de Osh y Jalalabad, de donde es originario y en donde la semana pasada comenzaron duros choques entre kirguises y uzbekos.

"Ha habido acusaciones de instigación [a los disturbios] que deben ser tomadas en serio", asegura Clinton en sus observaciones, en las que recuerda que la expulsión de Bakíev dejó una herida abierta entre sus partidarios.

El Gobierno interino aseguró que los enfrentamientos dejaron alrededor de 2.000 muertos de ambas comunidades. La ONU estima que el conflicto afectó a un millón de personas y que los campos de acogida en la frontera entre Kirguizistán y Uzbekistán ya albergan a unos 400.000 refugiados y su secretario general, Ban Ki-moon, hizo un llamado de emergencia de 71 millones de dólares en ayuda humanitaria.