Prohibieron ver el Mundial en Somalia
Dos muertos y 10 detenidos es hasta el momento el saldo de esta ordenanza. Uno de los aficionados declaró "Vemos la televisión sin sonido con un ojo y vigilamos la puerta con el otro".
En Somalia ver el campeonato Mundial de fútbol puede costar la vida, unos cuantos latigazos públicos o la cárcel. Milicianos del grupo Hizbul-Islam, islamistas radicales, patrullan en todoterreno artillados en las zonas de su influencia para impedir que nadie siga los partidos que se celebran en Sudáfrica.
Los aficionados se reúnen en secreto y deben tomar medidas de seguridad más propias de delincuentes que de seguidores de un equipo. Uno de ellos explicó: "Vemos la televisión sin sonido con un ojo y vigilamos la puerta con el otro".
El sábado, milicianos de este grupo mataron a dos personas durante el asalto a una casa en la que se que seguía un partido. En el noreste de Mogadiscio, Hizbul-Islam detuvo a 10 jóvenes que seguían el Argentina-Nigeria. El portavoz del grupo, jeque Mohamed Abdi Aros, dijo ayer que la prohibición de ver fútbol, decretada por los imanes, afecta a todo el país, incluido el territorio que ellos no controlan.
"Advertimos a los jóvenes de Somalia: no deben ver esa Copa del Mundo. Es un pérdida de dinero y de tiempo que no beneficiar a nadie ni obtendrán recompensa alguna en ver a hombres enloquecidos saltado de un lado a otro", dijo Abdi. Al Shabab también ha dictado una prohibición en el sur.
En Somalia solo se puede seguir las cadenas por satélite en los lugares públicos. El fútbol fue prohibido en junio de 2006, durante el Mundial de Alemania, cuando la Unión de Cortes Islámicas, de las que proceden ahora todos estos grupos, controló el poder en la capital durante seis meses antes de ser expulsada por la invasión etíope. Hubo disturbios y muertos por esta prohibición. La Unión se mantuvo firme pues decía que el balompié va contra las normas del Islam.




