Hillary Clinton: América Latina está dividida
Hillary Clinton pidió en la OEA la readmisión de Honduras en la organización. Mientras, su gira por el continente evidenció las diferencias entre dos sectores políticamente divididos.
La gira de Hillary Clinton por América Latina demostró que, pese a todas las transformaciones ocurridas en el continente y en el conjunto de las relaciones internacionales, las antiguas tensiones entre pro y antinorteamericanos se mantiene.
Hillary Clinton pidió el lunes en la OEA la readmisión de Honduras en la organización de 32 naciones con sede en Washington y dirigida por el chileno José Miguel Insulza. Después del golpe que sacó del poder a Manuel Zelaya, la OEA decidió la suspensión de la participación de ese país. Las elecciones posteriores que dieron la presidencia a Porfirio Lobo, mayoritariamente aceptadas como legítimas, permiten ahora, a juicio de Estados Unidos y de sus aliados, su reincorporación.
Venezuela, secundado por Nicaragua, Bolivia y Ecuador, se oponen a esa medida por entender que el golpe contra Zelaya deslegitimó todo el proceso posterior. La solución de la conferencia de la OEA es evitar el tema en la agenda oficial, por considerarlo demasiado explosivo, y limitarlo a las conversaciones privadas.
Hillary Clinton, que visitará también Ecuador y Colombia, no quiso sumarse a esa estrategia y exigió reformas urgentes en la OEA, cuya situación calificó de "insostenible", tanto política como financieramente. La OEA sufrió "una proliferación de prioridades y mandatos que han diluido sus esfuerzos, esquilmado su presupuesto y disminuido su capacidad", declaró Clinton en Lima. "Todos sabemos", añadió, "que hay que hacer un trabajo serio para revitalizar esta institución". Entre ese trabajo, sugirió la secretaria de Estado, debe estar la vigilancia de las condiciones democráticas de sus países miembros.




