Kimberly Soto: »Dispararon, estaban armados, está documentado»
La activista chilena dijo que los soldados israelitas "simplemente abordaron y con fuerza armada nos intimidaron. (...) Nos interrogaron cuatro horas".
Kimberly Soto Aguayo, la chilena radicada en Suecia que se encontraba en el barco atacado por Israel, afirmó que se encuentra bien, sin heridas, en conversación exclusiva sostenida con
para compartir la experiencia vivida la madrugada de este lunes.
La joven activista dijo que esa noche "intentaron contactarse con nosotros las fuerzas armadas israelitas amenazándonos que si no volvíamos a Grecia nos iban a atacar con todas las medidas posibles. Y les explicamos que estábamos en aguas internacionales con ayuda a Gaza y que llevábamos periodistas".
Sin embargo, comentó que alrededor de las 4:30 de la mañana los rodearon 14 barcos de guerra. "Pude filmar el ataque por un minuto, y fue brutal. Luego me di cuenta que venía otro barco a toda velocidad, apuntando con sus armas como a cinco metros de distancia, con soldados que gritaban, y no había nada más que hacer. (…) Dispararon, estaban armados, está documentado".
Kimberly señaló que el bloqueo de Gaza es ilegal, así como el ataque y la captura. "Ellos (refiriéndose a Israel) hacen lo que quieren. En nuestro barco no mataron a nadie, pero hirieron como a ocho personas, entre ellos al capitán que es ciudadano griego. Simplemente abordaron y con fuerza armada nos intimidaron. (…) Nos interrogaron cuatro horas, con distintas personas, en distintos lugares, humillándonos, sintiéndonos vulnerables".
La chilena indicó que al segundo día dejaron hablar a los detenidos con sus respectivas autoridades. "Y me llamó el embajador israelita en Chile para saber cómo estaba. Me asombró mucho". Soto, además, dijo que el gobierno chileno no intervino en su liberación.
Respecto a que en el barco iban armas afirmó que es una mentira. "Llevábamos cemento porque Israel no deja que ni siquiera la reconstrucción sea posible. Sillas de rueda, libros, juguetes para los niños. Muchas cosas para la construcción de casas, como fierros".
Kimberly contó que cuando desembarcaron les hicieron firmar un papel que decía que ingresaron a Israel ilegalmente. "Entonces me negué a hacerlo y me llevaron a la cárcel. Ahí me pidieron que aceptara que me deportaran".
La activista fue enfática al decir que estas ayudas van a continuar hasta que el bloqueo de Gaza termine. "En estos momentos van tres barcos a Gaza de países europeos. Vamos a seguir con esta lucha, podemos entender que los pueblos podemos hacer presión para lograr cambios políticos. Y en esto, creo que Turquía ha sido un ejemplo".




