Decenas de muertos en ataques a dos mezquitas en Pakistán
En atentados simultáneos presuntos milicianos talibanes abren fuego y lanzan granadas contra más de mil fieles de la minoría “ahmadi”. Las autoridades aseguran haber recuperado el control de los templos.
Dos ataques simultáneos a sendas mezquitas de la ciudad paquistaní de Lahore, en el noreste del país, cobraron la vida de al menos 80 personas y han causado heridas a más de un centenar, según el último balance de las autoridades. Un grupo de presuntos milicianos talibanes irrumpió en los templos, uno de ellos en el barrio de Garhi Shahu, y otro en Model Town, abriendo fuego y lanzando granadas contra unos 1.500 fieles de la secta musulmana minoritaria ahmadi, que se encontraban reunidos para la oración del viernes.
Tras dos horas de enfrentamientos, la policía ha anunciado que recuperó el control de una de las mezquitas y capturado a al menos dos de los tres asaltantes. El tercero se ha inmolado al activar los explosivos que llevaba en un chaleco. Posteriormente, las autoridades han anunciado el fin del ataque dentro de la otra mezquita, ubicada en un barrio popular de la ciudad, llamado Garhi Shahu. Sin embargo, la policía continúa el registro de los edificios en busca de explosivos y de otros asaltantes que puedan estar escondidos.
Algunos testigos han contado a la agencia Reuters que el tiroteo se ha producido poco después de los rezos. "Vi a algunos pistoleros corriendo tras el lugar de oración de los ahmadi y luego escuché explosiones y disparos", ha contado Mohammad Nawaz, uno de los vecinos de la zona.
Violencia sectaria
Según la cadena de televisión local GEO, el grupo Tehrik-e-Taliban Pakistán ha reivindicado la autoría de los ataques, que se produjeron coincidiendo con la oración del viernes. "La operación aún no ha terminado, así que es muy pronto para decir quién está detrás de los ataques. Pero mi impresión es que, como en la mayoría de los demás ataques, hay algún vínculo con los talibanes o sus militantes", han explicado fuentes oficiales.
Los ahmadis constituyen una secta minoritaria dentro del Islam. Los fieles del movimiento, fundado en el siglo XIX, no son considerados como musulmanes en Pakistán, el único estado con mayoría de la población islámica que no reconoce, por ley, los derechos de los cuatro millones de miembros de la secta. La violencia sectaria no es anecdótica en el país, donde los grupos suníes -facción mayoritaria- atentan a menudo contra las minorías chiíes o cristianas.