En Italia crece rechazo contra »ley mordaza» de Berlusconi
La nueva ley, aún en fase de presentación de enmiendas en la comisión de Justicia del Senado, busca limitar las escuchas a aquellos casos en que un juez detecte "graves indicios de delito", e imponer multas a los periodistas y editores que publiquen su contenido.
Crece en Italia la insurrección contra la llamada ley mordaza. Periodistas, juristas, televisiones, editores y estudiantes siguen manifestando su indignación. Un maratón de protesta ante Montecitorio, la sede de la Cámara de Diputados, marcó la expansión de la revuelta contra la norma que ultima el Gobierno de Silvio Berlusconi, empeñado en restringir tanto el uso de las escuchas telefónicas en las investigaciones policiales o judiciales como en prohibir su publicación en los medios de comunicación.
La nueva ley, que se encuentra en la fase de presentación de enmiendas en la comisión de justicia del Senado, prevé, entre otras cosas, limitar las escuchas a aquellos casos en que un juez detecte "graves indicios de delito", e imponer multas elevadísimas a los periodistas y editores que publiquen el contenido de las conversaciones captadas antes de la primera audiencia del juicio. Los editores que permitan que se conozcan las escuchas deberán pagar medio millón de euros de multa.
Ante la avalancha de críticas recibidas, el Gobierno decidió dar una pequeña marcha atrás y rectificó la enmienda que preveía castigar a los periodistas con dos meses de cárcel y la suspensión temporal del permiso profesional. De los dos meses de prisión se pasa a un mes; de los 10.000 euros por publicar actas judiciales se pasa a 5.000, mientras los 20.000 euros previstos por hacer públicas las escuchas se reducen a 10.000, según anunció el ponente de la ley, Roberto Centaro, tras reunirse con el ministro de Justicia, Angelino Alfano, y el abogado de Berlusconi, Niccolò Ghedini, el verdadero creador de la reforma.
Así y todo, el proyecto legislativo sigue suscitando temor e inquietud, y traspasó fronteras. En un movimiento insólito, un miembro de la administración de Barack Obama advertió que las escuchas son "un elemento esencial de las investigaciones" contra la mafia que no debe ser limitado. El subsecretario de Justicia estadounidense encargado de la lucha contra el crimen organizado, Lanny Breuer, comentó en la Embajada de su país en Roma que EE.UU. "no quiere que suceda nada que impida a los jueces italianos seguir haciendo el excelente trabajo que han hecho hasta ahora".
El fiscal de Palermo Nino di Matteo explicó que si la ley solo autoriza a investigar a los sospechosos de haber cometido graves indicios de delito, "reducirá a cero las investigaciones contra la mafia e impedirá determinar la implicación de empresarios y políticos".




