Primer ministro tailandés aseguró que situación está bajo control
En una comparecencia televisada, Abhisit Vejjajiva reconoció que será difícil vencer la polarización de la sociedad tailandesa y aclaró que su "Gobierno hará frente a estos desafíos y superará las dificultades a través del plan de reconciliación nacional".
El primer ministro de Tailandia, Abhisit Vejjajiva, subrayó su compromiso para tratar de superar la división del país, pero no ofreció la convocatoria de elecciones anticipadas, la principal exigencia de los camisas rojas. Dos días después de que el Ejército asaltara el bastión de los manifestantes antigubernamentales en el centro de Bangkok y se desatara el caos, Abhisit ha asegurado que la situación está bajo control, mientras las autoridades trabajan en restablecer la normalidad en la capital.
En una comparecencia televisada, Abhisit reconoció que será difícil vencer la polarización de la sociedad tailandesa. "El Gobierno hará frente a estos desafíos y superará las dificultades a través del plan de reconciliación nacional de cinco puntos", que ofreció el 3 de mayo, dijo. Este plan incluía reformas políticas, reformas para lograr una sociedad más justa y una investigación independiente sobre lo sucedido desde que comenzaron las movilizaciones.
El primer ministro ofreció convocar elecciones el próximo 14 de noviembre si los camisas rojas cesaban las protestas y aceptaban el plan de reconciliación. Aunque inicialmente los opositores saludaron la propuesta, Abhisit la retiró después de que los manifestantes plantearan más exigencias antes de levantar el campamento.
Los camisas rojas, que en su mayoría provienen de zonas rurales o urbanas pobres, niegan legitimidad al Gobierno de Abhisit, y apoyan al ex primer ministro Thaksin Shinawatra, un millonario populista derrocado por un golpe militar en 2006, que vive en el exilio para evitar cumplir en prisión una condena por abuso de poder.