Bangkok está en caos tras asalto de ejército tailandés contra »camisas rojas»
El Gobierno decretó un toque de queda entre las 8.00 de la tarde y las 6.00 de la mañana. Durante la operación militar, cuatro personas murieron por disparos, entre ellos el fotoperiodista italiano Fabio Polenghi, que colaboraba como freelance para diversas revistas.
Pese a la rendición y a la detención de los líderes de los camisas rojas después del asalto del Ejército tailandés al campamento los opositores en Bangkok, el caos y los disturbios continúan en la capital. Grupos de manifestantes incontrolados prendieron fuego a varios edificios, entre ellos la Bolsa y un importante centro comercial, mientras se producen cortes de luz en distintos puntos del centro.
El Gobierno decretó un toque de queda entre las 8.00 de la tarde y las 6.00 de la mañana. Durante la operación militar, cuatro personas murieron por disparos, entre ellos el fotoperiodista italiano Fabio Polenghi, que colaboraba como freelance para diversas revistas como Vanity Fair, Vogue, Marie Claire o Elle. Además resultaron heridas unas 50 personas.
"Les pido perdón a todos, pero no quiero más pérdidas. Estoy desolado también. Nos rendiremos", dijo Jatuporn Prompan, uno de los dirigentes de la protesta, desde el estrado situado en el centro del campamento. Poco después, la televisión tailandesa mostraba imágenes de Prompan y de otros líderes opositores detenidos, mientras que el Ejército anunciaba el fin de la ofensiva militar y aseguraba que la situación está controlada.
Sin embargo, el anuncio de rendición no llevó la calma a las calles de Bangkok y aún no está claro el desenlace de la crisis política que dura ya más de dos meses y que ha causado decenas de muertos. Pese al llamamiento de los líderes de la protesta para que los manifestantes abandonaran el campamento, algunos se negaban a hacerlo, y aseguraban que preferían morir.
El asalto del Ejército se inició al amanecer, cuando numerosas tropas y vehículos blindados se concentraron junto al campamento de los opositores en el centro de Bangkok, el bastión que miles de personas instalaron desde hace semanas en el centro de la capital para pedir la disolución del Parlamento y la convocatoria de elecciones. Los militares atravesaron la principal barricada alzada por los manifestantes.




