Internacional

Griegos rechazaron decisión presupuestaria del congreso con violentas protestas

El plan prevé drásticos recortes en el gasto público a fin de reducir el déficit: pensiones, salarios de funcionarios y otros beneficios sociales se verán recortados y los impuestos subirán. Manifestantes cercaron la sede del Parlamento y se enfrentó con la policía.

El Parlamento griego aprobó hoy jueves el controvertido plan de ajuste impuesto por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Unión Europea (UE) para que el país heleno pueda recibir créditos por valor de 11.000 millones de euros con el fin de remontar la crisis que sufre. El llamado plan de austeridad salió adelante con 172 votos a favor, 121 en contra y 3 abstenciones, informó el diario Kathimeriní.

El plan prevé drásticos recortes en el gasto público a fin de reducir el déficit. Pensiones, salarios de funcionarios y otros beneficios sociales se verán recortados y los impuestos subirán. Esto originó malestar entre la población, que quedó patente cuando los manifestantes cercaron la sede del Parlamento.

La policía dispersó a los manifestantes, lo que originó incidentes violentos. Continúan de este modo las protestas sociales en Grecia, donde la cuarta huelga general desde febrero dejó ayer tres muertos. Tras la manifestación con 50.000 asistentes de ayer en el centro de Atenas, los sindicatos anunciaron nuevas manifestaciones que coincidan con el debate en la Cámara Baja del impopular paquete de medidas acordado con la UE y el FMI para rescatar la economía griega.

El proyecto de ley tiene como misión aplicar medidas contundentes para consolidar el presupuesto, incluido un recorte del déficit público del 13,6% actual del Producto Interior Bruto a menos del 3% hasta 2012. El rechazo al plan de ajuste radica en el conjunto de esas medidas que pretende aplicar, que incluye recortes salariales y subidas impositivas. Los funcionarios estarían entre los más afectados: se les reducirá el sueldo un 30% -se suprimirán las dos pagas extraordinarias-. Además, se subirán los impuestos sobre el alcohol, el tabaco y la gasolina y se incrementará el IVA en dos puntos (del 21 al 23%). También se contempla bajar las pensiones a los jubilados.