»Camisas rojas» aceptan oferta del Gobierno para poner fin a crisis en Tailandia
"Damos la bienvenida y aceptamos de forma unánime unirnos a la hoja de ruta de reconciliación para evitar la pérdida de más vidas", afirmó Veera Musikapong, el líder de los opositores, que desde marzo se movilizaron para pedir la disolución del Parlamento.
La grave crisis política que paralizó el centro de Bangkok durante los dos últimos meses, diezmó el turismo y levantó los fantasmas de una guerra civil en Tailandia, dio un gran paso hacia su fin, pero no quedó aún desactivada.
Los líderes de los "camisas rojas" saludaron la oferta realizada el día anterior por el primer ministro, Abhisit Vejjajiva, de poner en marcha un plan de reconciliación nacional y celebrar elecciones anticipadas el 14 de noviembre, pero solicitaron más detalles, como la fecha en que será disuelto el Parlamento, antes de finalizar la protesta y desmontar el campamento que instalaron en el barrio más comercial de la capital.
"Damos la bienvenida y aceptamos de forma unánime unirnos a la hoja de ruta de reconciliación para evitar la pérdida de más vidas", afirmó Veera Musikapong, el máximo líder de los rojos, que desde mediados de marzo se movilizaron para pedir la disolución del Parlamento. Los enfrentamientos entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad provocaron 27 muertos y cerca de un millar de heridos. Los "camisas rojas" dicen que la fecha de las elecciones debe ser fijada por la Comisión Electoral, no por el primer ministro.
"Continuaremos concentrados hasta que Abhisit diga claramente cuándo disolverá la Cámara. Luego discutiremos nuestro siguiente paso", aseguró Jatuporn Prompan, otro de los cabecillas. El calendario es clave, ya que ambas partes quieren estar en el poder en septiembre, cuando están previstas la aprobación de los presupuestos generales del Estado y la remodelación de las jefaturas del ejército y de la policía.




