»Camisas rojas» obligaron a desalojar hospital en Bangkok
Weng Tohjiirakarn, uno de los líderes del movimiento opositor tailandés, pidió disculpas por la entrada de los manifestantes en el hospital, que dijo, se produjo porque la situación se les fue de las manos: "Lo sentimos. No debería haber ocurrido y no lo aprobamos".
Los responsables del hospital Chulalongkorn, que se encuentra colindante con el campamento en el que miles de camisas rojas están acampados en el barrio más comercial de Bangkok para pedir la disolución del Parlamento y la convocatoria de elecciones , evacuaron a cientos de pacientes después de que el jueves por la noche más de 100 guardas de seguridad de los rojos irrumpieran en el centro en busca de soldados que, según creían, se habían escondido en su interior para lanzar un ataque. Los enfermos fueron enviados a otros hospitales de la capital. El Chulalongkorn, que tiene 1.400 camas, sólo dejó en funcionamiento el servicio de emergencias.
Los camisas rojas dijeron que el hospital fue utilizado en el ataque con granadas realizado la semana pasada contra una concentración de apoyo al Gobierno, en el cual murió una persona y decenas resultaron heridas. Las autoridades aseguraron entonces que las bombas fueron lanzadas desde el interior del campamento.
Weng Tohjiirakarn, uno de los líderes de los rojos, pidió disculpas por la entrada de los manifestantes en el hospital, que, según dijo, se produjo porque la situación se les fue de las manos: "Lo sentimos. No debería haber ocurrido y no lo aprobamos". Weng, que es médico, dijo que algunos camisas rojas tienen una "actitud de cowboys", lo que representa un problema para la imagen de un movimiento que hace hincapié en el carácter pacífico de su protesta.
El primer ministro, Abhisit Vejjajiva, cuya dimisión piden los manifestantes, respondió para intentar minar la legitimidad pública de los camisas rojas. "No creo que haga falta que condene lo sucedido. No sólo los tailandeses sino la comunidad internacional ya lo han hecho".




