Rusia busca a tres cómplices de las autoras del atentado en el metro
Un día después del doble atentado suicida que cobró la vida de 39 personas en el subterráneo de Moscú, las fuerzas de seguridad siguen tras la pista de tres presuntos cómplices de las responsables de la matanza.
Un día después del doble atentado suicida que el lunes cobró la vida de 39 personas en el metro de Moscú, las fuerzas de seguridad rusas siguen buscando a tres presuntos cómplices de las autoras de la matanza.
Las fuerzas de seguridad buscan a dos mujeres de rasgos eslavos, que acompañaron a las suicidas hasta la puerta del metro y fueron filmadas por las cámaras de seguridad, y a un hombre de 1,80 de altura y unos 30 años, que también podría estar relacionado con el atentado.
Asimismo, los forenses e investigadores esperan poder identificar pronto a las terroristas suicidas tras recuperar de la escena de los atentados sus cabezas y restos de sus cuerpos.
El Servicio Federal de Seguridad sostiene que los dos ataques fueron organizados por grupos terroristas del Cáucaso Norte, y el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguei Lavrov, adelantó que el gobierno baraja la posibilidad de que miembros de Al Qaeda, milicianos islamistas refugiados en la frontera entre Afganistán y Pakistán, hayan participado en el ataque.
Lavrov no mencionó el lunes directamente a Al Qaeda, pero si se refirió explícitamente a un habitual feudo de la red terrorista que lidera Osama Bin Laden, según informó la agencia rusa Interfax, citada por el diario El País de España.
"Todos sabemos que en la frontera afgano paquistaní, en la denominada tierra de nadie, los terroristas ilegales están bien afianzados", afirmó el ministro. "Sabemos que muchas de esas personas conspiran activamente para cometer ataques, no sólo en Afganistán, sino también en otros países", explicó, al tiempo que recordó que algunos de estos vínculos llevan al Cáucaso.
Fuentes sanitarias elevaron este martes a 39 el número de personas muertas a causa del doble atentado, después de que una mujer muriera durante la noche en un hospital de Moscú. Otras 73 personas continúan internadas, tres de ellos en estado muy grave.
Las explosiones ocurrieron en las céntricas estaciones de Lubyanka y Park Kultury en horas de máxima afluencia (a las 07:56 y a las 08:40), y fueron perfectamente planeadas para multiplicar el efecto desestabilizador y distorsionar al máximo el tráfico en el principal medio de transporte de la capital rusa, que es utilizado cada día por nueve millones de personas.




