Barack Obama ordenó reforzar la seguridad nacional
El Presidente de Estados Unidos fijó la revisión de los sistemas de seguridad en el transporte aéreo y ofreció garantías de que se están tomando las medidas necesarias para proteger a su nación y para perseguir a donde sea necesario a quienes la amenazan.
Tratando de disipar cualquier duda sobre su firmeza contra el terrorismo, Barack Obama discutió hoy martes las medidas para tapar los vacíos detectados en los servicios de espionaje y ordenó la revisión de los sistemas de seguridad en el transporte aéreo. Al mismo tiempo ofreció garantías de que se están tomando todas las medidas necesarias para proteger a la nación y para perseguir a donde sea necesario a quienes la amenazan.
El presidente de EE.UU. formalizó sus instrucciones en una inhabitual sesión de trabajo con los responsables de 20 departamentos del Gobierno responsables de la seguridad nacional, entre ellos el director Nacional de Inteligencia, Dennis Blair, que coordina todas las labores de espionaje, el director de la CIA, Leon Panetta, el director del FBI, Robert Mueller, la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, el consejero Nacional de Seguridad, James Jones, junto a los cargos más relevantes del Gabinete.
El principal objetivo de la reunión era tratar de solventar los múltiples problemas de comunicación entre las agencias de espionaje que permitieron al joven nigeriano Umar Faruk Abdulmutallab abordar un avión rumbo a Detroit, pese a que su nombre estaba incluido en una lista de sospechosos de terrorismo, y a que su padre había acudido pocas semanas antes a la embajada de Estados Unidos en Lagos para denunciar la vinculación de su hijo con el radicalismo islámico.
Abdulmutallab fracasó posteriormente en su intento de activar el dispositivo incendiario que portaba en su cuerpo, pero el episodio desató todas las alarmas sobre la vulnerabilidad del sistema de control en los aeropuertos, la vigencia de la amenaza terrorista y la cadena de errores cometidos por los responsables de la seguridad. Además, se convirtió en un grave suceso político que la oposición republicana y algunos medios de comunicación, aprovecharon para criticar la debilidad del presidente ante los terroristas y para concluir que el país se encontraba hoy más expuesto y en peligro que bajo la presidencia de George Bush.
El País de España




