Washington ordenó registrar a todos los pasajeros procedentes de 14 países
La medida fue anunciada por la Casa Blanca a las compañías aéreas y supone la norma más rigurosa tomada nunca por la Agencia de la Seguridad en el Transporte. "Estas nuevas medidas no se llevaban a cabo a diario", dijo una fuente de la administración de EE.UU.
Nueve días después del fallido atentado contra el vuelo Amsterdam-Detroit de la compañía Northwest Airlines, Washington y Londres anunciaron un endurecimiento de los controles de seguridad en los aeropuertos. Las nuevas medidas incluyen un resgistro completo para todos los pasajeros que pretendan volar a EE.UU. desde una lista de 14 países, y el uso de los polémicos escáneres corporales en el caso de los aeropuertos británicos.
Desde la pasada medianoche, Estados Unidos incrementó los controles sobre los pasajeros que quieren cruzar sus fronteras y ha puesto el foco sobre las naciones que el Departamento de Estado considera patrocinadoras del terrorismo: Sudán, Siria, Irán y Cuba. Los pasajeros de vuelos procedentes o con escala en estos países y en otros considerados "de interés" -Afganistán, Somalia, Yemen, Argelia, Irak, Líbano, Libia, Nigeria, Pakistán y Arabia Saudí- serán sometidos a un registro físico minucioso y sus pertenencias revisadas concienzudamente en su punto de embarque.
Cualquier otro ciudadano de cualquier otro punto del mundo podrá sufrir un registro aleatorio al viajar en avión hacia este país. Y el examen físico detallado al que se someterán los pasajeros puede incluir el empleo de alta tecnología de detección de explosivos o escáneres corporales cuando sea posible.
La medida fue anunciada por la Casa Blanca ayer domingo a las compañías aéreas y supone la norma más rigurosa tomada nunca por la Agencia de la Seguridad en el Transporte (TSA, en inglés). "Estas nuevas medidas no se llevaban a cabo a diario", declaró una fuente de la administración, agregando que "es una normativa que incrementará de forma significativa nuestra seguridad".
"Hoy, la TSA pone en marcha una nueva directiva de seguridad que afectará a todas las compañías norteamericanas e internacionales que vuelen a EE.UU. La nueva reglamentación incluye medidas de largo plazo que se desarrollarán en colaboración con los organismos judiciales", según un comunicado.