Internacional

Obama acusó a rama de Al Qaeda en Yemen del fallido atentado en Detroit

El presidente de EE.UU. dijo que Abdul Farouk Abdulmutallab, el hombre detenido intentando hacer explotar el avión, fue entrenado y equipado por la red terrorista, quienes le entregaron los explosivos para atacar el vuelo 253 de Northwest Delta Airlines.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, acusó a la rama yemení de Al Qaeda de ser los responsables del intento de atentado del pasado 25 de diciembre en el vuelo 253 de Northwest Delta Airlines, que une Amsterdam y Detroit. Obama dijo que Abdul Farouk Abdulmutallab, el hombre detenido que intentó hacer explotar el avión, fue entrenado y equipado por la red terrorista.

Obama indicó que la célula regional de la organización dirigida por Osama Bin Laden proporcionó a Abdulmutallab los explosivos y los conocimientos necesarios para ejecutar el atentado contra el avión. Abdulmutallab, estudiante de 23 años, fue reducido por la tripulación y por los pasajeros mientras intentaba activar el artefacto explosivo durante la aproximación del aparato, con 278 personas a bordo, al aeropuerto de Detroit.

"Sabemos que viajó a Yemen, donde parece que se unió a un afiliado de Al Qaeda, y que este grupo llamado Al Qaeda en la Península Arábiga le entrenó, le equipó con explosivos y le ordenó que atacara ese avión que se dirigía a Estados Unidos", comentó Barack Obama.

El detenido había atravesado con éxito todas las medidas de seguridad de los aeropuertos y, a pesar de que figuraba en una lista de asociados con actividades terroristas, disponía de permiso para embarcar en vuelos internacionales. En ese sentido, el presidente manifestó que asignó a su asesor en la lucha antiterrorista y de seguridad interior, John Brennan, la tarea de confirmar toda la información relativa a la revisión del sistema de vigilancia terrorista y de las medidas de control aéreo para el acceso de pasajeros a los aviones.

Obama aseguró que el gobierno estadounidense ha consolidado las relaciones bilaterales con las autoridades yemeníes para ejercer "presión incesante sobre los extremistas", dentro de una extensa estrategia en la lucha contra el terrorismo en la región con el "asequible" objetivo de desmantelar y derrotar a Al Qaeda y sus operaciones desde el este de Africa hasta el Sudeste asiático.

El presidente de EE.UU. aseguró que los progresos realizados en ese sentido han sido "inequívocos". "Hemos cortado la financiación de los terroristas, infligido importantes bajas a la cúpula de Al Qaeda, eliminado cadenas de reclutamiento y desbaratado múltiples tramas en Estados Unidos, salvando incontables vidas americanas", pronunció.