Hijos adoptivos de directora de diario Clarín se sometieron a pruebas de ADN
Marcela y Felipe Noble Herrera, ambos de 33 años y que no son hermanos de sangre, fueron adoptados por la periodista Ernestina Herrera de Noble en 1976 y hay sospechas de que se trata de niños robados a sus padres desaparecidos durante la dictadura militar.
Los hijos adoptivos de la directora del diario argentino Clarín, Ernestina Herrera de Noble, se sometieron hoy martes a un análisis genético ordenado por la justicia tras una demanda de dos familias que sospechan que se trata de niños robados a sus padres desaparecidos durante la última dictadura militar (1976-1983). Marcela y Felipe Noble Herrera, ambos de 33 años y que no son hermanos de sangre, fueron adoptados por la periodista en 1976.
La denuncia sostiene que los dos fueron separados de sus padres durante la represión militar, y los resultados de las pruebas de este caso, que ha despertado una gran polémica en la opinión pública argentina, pueden tardar en conocerse entre 15 y 45 días, según informaron fuentes judiciales citadas por Clarín.
El abogado de Marcela y Felipe, Jorge Anzorreguy, declaró que sus clientes "han venido a cumplir lo que ellos mismos pidieron hace años", refiriéndose a la petición que ambos chicos habían hecho hace seis años para poder esclarecer sus verdaderas identidades.
La prueba se llevó a cabo en el Cuerpo Médico Forense, un organismo judicial, por orden del juez federal Conrado Bergesio, a instancias de la Cámara Federal de Apelaciones de la ciudad de San Martín, a las afueras de Buenos Aires. No obstante, la asociación humanitaria Abuelas de Plaza de Mayo anunció que impugnará este proceso al considerar que no cumple con la ley. Su presidenta, Estela de Carlotto, dijo que los exámenes son "ilegales" y que pedirán el enjuiciamiento del juez, ya que las pruebas, sostienen, se tendría que haber realizado en el Banco Nacional de Datos Genéticos.
La dirigente aseguró que las muestras de ADN de los hijos de Herrera de Noble "deberían ser comparadas con los de 22 familias" que buscan a sus nietos e hijos de desaparecidos e insistió en que rige una ley que obliga a la intervención del Banco Nacional de Datos Genéticos en cada investigación sobre el paradero de niños robados.
Las denuncias sugieren que Felipe sería hijo de María del Carmen Gualdero de García, secuestrada en junio de 1976 cuando estaba a punto de dar a luz. Al parecer, nació en uno de los campos de prisioneros donde tenían recluidos a los disidentes.
Marcela, por su parte, podría llamarse en realidad Matilde. Sus supuestos padres, Bárbara Miranda de Lanuscou y Roberto Lanuscou, fueron asesinados junto a sus dos hermanos después de que un grupo de soldados asaltaran su casa en septiembre de 1976.




