Irán probó »con éxito» nuevo misil capaz de alcanzar Israel y bases de EE.UU. del Golfo Pérsico
Se trata del misil Sejil 2, de tecnología avanzada y con un alcance de 2.000 kilómetros, que puede recorrer una distancia mayor que el Shahab 3. Estados Unidos y el Reino Unido anunciaron nuevas sanciones al régimen islámico.
Tras un periodo de relativa calma Irán vuelve a tensar la cuerda con Occidente. La televisión estatal iraní anunció hoy que el régimen de los ayatolás lanzó un nuevo misil capaz de impactar en Israel o las bases estadounidenses en el Golfo Pérsico. La prueba, según la misma fuente, ha sido un "éxito". Se trata de un misil Sejil 2, de tecnología avanzada y con un alcance de 2.000 kilómetros, que puede recorrer una distancia mayor que el Shahab 3.
Irán anunciaba a principios de noviembre que no cederá su uranio para que sea procesado en el exterior como habían propuesto Estados Unidos, Francia y Rusia. Gran parte de la comunidad internacional, con EE.UU. e Israel a la cabeza, acusan al régimen de Mahmud Ahmanideyad de ocultar, bajo su programa civil, otro de naturaleza clandestina y aplicación militar cuyo objetivo sería adquirir armas atómicas.
El primer ministro británico, Gordon Brown, ha condenado esta prueba y ha dicho que habló de esto con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en Copenhague, donde ambos asisten a la Cumbre del Cambio Climático. En unas declaraciones a los medios británicos desde la capital danesa, Brown ha advertido de que Irán puede afrontar duras sanciones porque la prueba es un asunto de gran preocupación. "Este es un asunto de seria preocupación para la comunidad internacional y hace que nos movamos hacia las sanciones. Trataremos esto con la seriedad que merece", ha agregado Brown.
Sanciones de Estados Unidos
La prueba llega un día después del anuncio de la Cámara de Representantes de EE.UU. de imponer sanciones a las compañías extranjeras que suministren gasolina al país asiático. El texto, aprobado por 412 votos contra 12, autoriza al presidente Barack Obama a imponer castigos sobre las empresas energéticas que proporcionen combustible a Teherán, a la espera de que el Senado apruebe una medida de similares características en un futuro cercano. En realidad, esta iniciativa únicamente amplía una ley norteamericana que también castiga a las compañías que inviertan más de 20 millones de dólares anuales en el sector energético iraní.
Un alto cargo de la empresa nacional de petróleo (NIOC) de Irán ha asegurado hoy que su país no teme a las posibles sanciones porque su país tiene "muchos proveedores". Irán es el quinto exportador de petróleo del mundo pero carece de la capacidad para refinarlo, por lo que debe importar casi el 40% de la gasolina que consume.
En una entrevista en la cadena SER, Javier Solana, ex alto representante de Política Exterior de la Unión Europea, ha dicho sobre la tensión de las potencias occidentales y el programa nuclear iraní: "En el mundo de hoy todos deberíamos hacer un esfuerzo para que la proliferación nuclear fuera a menos. Habrá más energía nuclear en el futuro pero es una energía de doble uso. Y a nosotros nos interesa el uso civil".
"Pruebas suficientes" contra la oposición
El jefe del poder judicial iraní, Sadeq Lariyani, ha asegurado que hay "pruebas suficientes" de que los líderes de la oposición "conspiraron contra el sistema" tras las polémicas elecciones presidenciales del pasado mes de junio, según informa la agencia estatal de noticias IRNA.
"Tenemos pruebas suficientes sobre los que lideraron esta conspiración contra el sistema", ha explicado, en referencia expresa a las manifestaciones y tensiones que se sucedieron tras las elecciones del 12 de junio, que la oposición calificó de fraudulentas y que dieron una amplia victoria al presidente, Mahmud Ahmadineyad.
Las manifestaciones de la oposición contra los resultados de las elecciones fueron las más importantes contra el Gobierno en los 30 años de revolución islámica. Las autoridades han negado el fraude electoral y han acusado a los organizadores de las protestas de servir a intereses extranjeros para socavar el Estado.
El País, España




