Militares peruanos detuvieron a chileno por supuesto espionaje a base de La Joya
Claudio Alfredo Ormeño Fernández, de 27 años, fue arrestado por estar en las inmediaciones de la base aérea en Arequipa. Explicó a la policía que fue asaltado a 48 kilómetros de la frontera por lo cual su intención era regresar caminando a Chile.
Bajo sospecha de realizar espionaje para Chile en la Base Aérea de La Joya, ubicada en Arequipa, fue detenido el ciudadano chileno Claudio Alfredo Ormeño Fernández, de 27 años, luego de que permaneciera por más de una hora observando la instalación militar desde los exteriores, según informó el diario nacionalista "La Razón".
El mayor de la FAP, Hugo Quiñones Vargas, jefe de servicios de la base aérea, cuando vio al sujeto en actitud sospechosa, procedió a solicitarle sus documentos personales, observando que tenía la Tarjeta Andina de Migraciones del Perú y comprobando que era de nacionalidad chilena.
Con la supuesta evidencia, el oficial trasladó al sujeto a la comisaría de La Joya para interrogarlo e investigarlo, por tratarse de un posible “espía”.
El ciudadano chileno respondió que estaba en el lugar porque pensaba retornar a pie al país. Contó que el martes inició su camino desde el kilómetro 48 hacia el sur, luego de bajarse de un ómnibus interprovincial, procedente de Lima, donde lo habrían asaltado. Debido a este último hecho no contaba con dinero.
“Me robaron y nadie quería prestarme plata”, señaló Ormeño a la policía, que no le creyó sus respuestas. En el registro personal no le hallaron cámaras o filmadoras. Solo portaba un pequeño maletín con ropa.
Debido a lo extraño del caso, Claudio Ormeño fue trasladado a Seguridad del Estado en Arequipa, conociéndose que registra salida del Perú el 22 de julio del 2009, pero no tiene sello de ingreso, es decir, aparentemente estaba ilegalmente en Perú.
Horas después fue puesto a disposición del Consulado de Chile en Arequipa e invitado a abandonar el país por encontrarse como ilegal.
El coronel Jorge Padilla, jefe de la Región Policial Arequipa, explicó que cumplieron con cortesía conforme a las leyes internacionales.
“La ley de extranjería no permite el arresto. Tiene que abandonar el Perú, pero si lo volvemos a sorprender en nuestro país, entonces se le detiene y abriría proceso judicial”, precisó la autoridad policial.