Internacional

Salida de Zelaya se frustró y continúa en Honduras

"Yo no pido, no solicito, no quiero, no acepto asilo político absolutamente de nadie, de ninguna sociedad, de ningún país. Yo no tengo ningún salvoconducto. En el caso de una eventual salida, tendría que ser dentro de mi calidad de presidente", dijo el depuesto mandatario

La noche de ayer miércoles corrió el rumor de que Manuel Zelaya estaba a punto de abandonar la embajada de Brasil en Tegucigalpa y buscar refugio en México. De confirmarse, hubiese sido el último capítulo de la odisea vivida por el presidente de Honduras desde que el pasado 28 de junio fuese capturado por un comando del ejército mientras dormía y sacado del país en pijama.

Pero la historia se fue enredando hasta quedar bloqueada de nuevo, ya Zelaya quería salir del país con su dignidad intacta y ser recibido en México como "huésped ilustre". Claro que el presidente de facto, Roberto Micheletti, sólo estaba dispuesto a concederle un salvoconducto y que llegara a México como un "exiliado político". Así nada ocurrió.

El gobierno mexicano y el presidente depuesto, que está refugiado en la embajada de Brasil desde el pasado 21 de septiembre, habían llegado a un principio de acuerdo para que abandonara su refugio para continuar desde México su lucha por recuperar el poder.

Dos emisoras hondureñas -una cercana al presidente depuesto y otra al presidente golpista- dieron cuenta del plan. Las informaciones hablaban de que Zelaya estaba buscando "asilo político" en México, y eso olía a huída. Así que el presidente depuesto volvió a rebuscar en su orgullo y declaró: "Yo no pido, no solicito, no quiero, no acepto asilo político absolutamente de nadie, de ninguna sociedad, de ningún país, de nadie. Yo no tengo ningún salvoconducto. En el caso de una eventual salida, tendría que ser dentro de mi calidad de presidente de los hondureños, ya que mi periodo vence el 27 de enero de 2010".