EE.UU. busca la muerte de Bin Laden para poder derrotar a Al Qaeda
El máximo comandante del país norteamericano en Afganistán, Stanley McChrystal, afirmó que es poco probable desarticular a esta organización terrorista mientras su líder no sea capturado o asesinado.
Osama Bin Laden es una figura reconocida entre los extremistas, quien debe ser capturado o muerto para poder derrotar a Al Qaeda, según afirmó el máximo comandante de Estados Unidos en Afganistán.
"No creo que podamos derrotar finalmente a Al Qaeda hasta que él sea capturado o muerto", dijo el general Stanley McChrystal a legisladores mientras testificaba ante una comisión del Senado.
Al mismo tiempo, McChrystal advirtió que matar o capturar al líder del grupo islamista, al que se acusa de estar detrás de los ataques del 11 de septiembre del 2001 en Estados Unidos, no desmantelaría por sí solo a Al Qaeda.
El secretario de Defensa, Robert Gates, reconoció durante el fin de semana que Estados Unidos no ha recibido buenos informes de inteligencia sobre el paradero de Bin Laden durante años y no sabe dónde se esconde.
El asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, James Jones, dijo el domingo que la mejor estimación es que se encuentra en algún lugar de Waziristán del Norte. "A veces en el lado pakistaní de la frontera, a veces en el lado afgano", señaló.
El general McChrystal sostuvo que la sola existencia de Bin Laden alienta al extremismo en todo el mundo.
"Yo creo que él es una figura icónica en este momento, cuya sobrevivencia envalentona a Al Qaeda como organización en todo el mundo", declaró.
El embajador de Estados Unidos en Afganistán, Karl Eikenberry, testificando junto a McChrystal, agregó que es "importante para el pueblo estadounidense -de hecho, para los habitantes del mundo- que algún día Osama Bin Laden sea capturado o muerto y llevado ante la justicia".
La Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos liberó a fines del mes pasado un reporte que culpa a la falta de esfuerzos concertados entre el gobierno del ex presidente George W. Bush y los comandantes del ejército estadounidense del escape de Bin Laden desde las cavernas Tora Bora en Afganistán a fines de 2001.