Cifras de contagiados por dengue en Argentina llegan a 7.866
Ya hay dos muertos por la enfermedad, que hasta el momento no tiene vacuna. Según la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de Argentina, el número de infectados es de 30.000.
Argentina sufre la peor epidemia de dengue de su historia: 7.866 personas sufren esta enfermedad, que se transmite por la picadura del mosquito
, según reconoció el gobierno trasandino. Ya hay dos muertos por este mal, aunque un sindicato de profesionales de la sanidad asegura que los fallecidos son nueve, y advierte de que hay unos 30.000 infectados.
El dengue, una enfermedad para la que no hay más profilaxis que los repelentes de mosquitos, y contra la que no existe aún una vacuna -hay algunas en experimentación-, comenzó a propagarse a finales de 2008 desde Bolivia y Paraguay hacia el norte de Argentina. En enero, el Gobierno de Fernández declaraba la alerta sanitaria en las provincias de Salta y Jujuy. Sin embargo, en los últimos días el brote se ha propagado con una rapidez alarmante. El ritmo es de una persona contagiada cada dos minutos, según el Ministerio de Salud.
El Senado debate ahora la declaración de alerta epidemiológica nacional y de emergencia sanitaria en Jujuy, Salta, Chaco y Catamarca (otras dos provincias del norte). Pero no son los únicos lugares de riesgo. También en las provincias norteñas de Corrientes y Tucumán se han registrado contagios por picaduras del mosquito. En otros 13 distritos, incluida la ciudad de Buenos Aires, se han localizado enfermos, aunque éstos no contrajeron la enfermedad allí, sino en regiones con presencia del mosquito Aedes Aegypti.
El dengue no tiene cura. Causa fiebre alta, jaquecas, dolor en las articulaciones y, en ocasiones, náuseas. Además, puede llegar a ser mortal si se produce un segundo contagio que derive en una variante hemorrágica. Lo único que funciona, por ahora, contra la enfermedad, es la prevención con iniciativas como las fumigaciones de espacios verdes. Una tarea que en las últimas semanas han acelerado las autoridades argentinas. También es necesario evitar la acumulación de aguas estancadas en los hogares, algo que el Gobierno promueve con propagandas en televisión y radio.
"La situación es grave", reconoció el martes en el Senado la ministra de Salud, Graciela Ocaña, cuando la oposición le exigió la declaración de la emergencia sanitaria nacional. La oposición le exige también que asigne un presupuesto específico para repartir entre las provincias más afectadas. Las administraciones provinciales denuncian que los casos de dengue duplican los reconocidos por el Gobierno nacional.
Jorge Yabkowski, presidente de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de Argentina, advierte de que el Ministerio de Salud sólo contabiliza los contagios confirmados por análisis de laboratorio, mientras que los médicos contabilizan todos "los casos febriles registrados en zonas donde hay dengue". En la provincia de Chaco, el coordinador del Centro de Estudios Nelson Mandela, Rolando Núñez, denunció la falta de prevención de las autoridades.
"Nunca tuvimos que atravesar una situación como ésta", admitió la ministra de Salud de Argentina, un país donde el dengue se había erradicado en los años sesenta y reapareció en la década de 1990.
Si las cosas siguen así y el ritmo de contagios se mueve con la misma rapidez, el sector turístico se verá muy perjudicado. De momento ya se está resintiendo. Los operadores de viajes reconocen que se han cancelado el 30% de las reservas para Semana Santa en Jujuy, donde está la Quebrada de Humahuaca. También en Salta, una provincia que atrae al turismo por su capital y por los Valles Calchaquíes.




