Muertos en terremoto de Italia aumentan a 70 y se teme que lleguen a los 150
"Tememos que haya entre 100 y 150 víctimas mortales", señaló el ministro de Interior, Roberto Maroni, quien teme que un número indeterminado de personas sigan atrapadas entre los escombros del casco antiguo de L'Aquila, epicentro del sismo de 5,8º en la escala Richter.
Casas derrumbadas, coches volcados, carreteras rajadas por la mitad y decenas de muertos y centenares de heridos ilustran el trágico paisaje del centro de Italia, después de que un terremoto de intensidad de 6,3 en la escala de Richter sacudiera a la ciudad de L’Aquila en la región rural de Abruzzo.
Según los últimos datos oficiales, 70 personas han sido extraídas sin vida bajo los escombros, aunque las autoridades italianas temen que haya bastantes más muertos por el alto número de edificios destruidos.
"Tememos que haya entre 100 y 150 víctimas mortales", manifestó el ministro del Interior, Roberto Maroni, mientras el gobierno italiano decretó el estado de emergencia ante la dramática situación.
Según estimaciones de la Protección Civil, encargada de coordinar las operaciones de rescate, entre 40.000 a 50.000 personas, fueron damnificadas por el temblor y serán trasladadas a hoteles y tiendas de campaña.
El sismo de magnitud 5,8 en la escala de Richter registrado a las 3:30 locales (1:30 GMT) tuvo su hipocentro 5 km por debajo de L’Aquila, la ciudad más golpeada por el temblor.
"Es una tragedia sin precedentes", afirmó el jefe de gobierno italiano, Silvio Berlusconi, que anuló un viaje oficial previsto a Rusia para este mismo día y decretó el estado de emergencia.
Muchas personas se encuentran aún bajo los escombros en la ciudad de L’Aquila, ubicada en una de las regiones más montañosas de Italia, donde la gente estaba atemorizada por nuevos temblores.
Las carreteras de la región que llevan a las pequeñas localidades están interrumpidas por los cúmulos de tierra, mientras equipos de rescate y personal de la Protección Civil ya estaban en la zona para buscar supervivientes.
Según un balance difundido por los carabineros, el temblor dejó también desaparecidos.
"Falta un pedazo de pueblo", contó a la emisora RAI1 el reportero Paolo Poggio al llegar a la histórica localidad de Paganica, una de las más destruidas.
"Esto ha sido la apocalipsis. Se derrumbó el campanario de la Iglesia. De mi apartamento queda sólo la fachada, el resto es el vacío. Perdí a un amigo. Ahora me voy para el campamento que están instalando para los damnificados", declaró a la misma emisora Michele, un joven estudiante.
Berlusconi designó al jefe de Protección Civil, Guido Bertolaso, como coordinador de las tareas de rescate. "Habrá numerosas víctimas, muchos heridos y muchas viviendas derrumbadas", advirtió Bertolaso.
El casco histórico de L’Aquila, con numerosas edificios históricos y monumentos artísticos y que en total cuenta con 60.000 habitantes, resultó bastante dañado. La nave de una iglesia se derrumbó, al igual que parte de una residencia estudiantil.
Varios países europeos, entre ellos Rusia, Alemania, Francia y Grecia ofrecieron su ayuda, indicó Agostino Mozzo, portavoz de la Protección Civil.
Varios sismos de magnitud menor fueron registrados durante toda la noche del domingo en toda la península, sobre todo en la región de Marcas y en la costa Adriática.
Italia es uno de los países más expuestos a temblores y sismos por su constitución geofísica y según las autoridades, al menos veinte millones de italianos "están expuestos a riesgo sísmico", según la protrección civil.




