Partido Popular se querella contra juez Garzón y pide inhabilitación de veinte años
El PP interpuso la acción legal en contra del mediático magistrado por prevaricación en la causa que instruye en torno a la presunta red de sobornos empresariales, que ha salpicado a miembros del conglomerado político en Valencia y Madrid.
El Partido Popular (PP) ha cumplido finalmente con sus amenazas al juez Baltasar Garzón y ha presentado una querella criminal ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo por prevaricación en la causa que instruye en torno a la presunta red de sobornos empresariales que ha salpicado a los populares en al menos Valencia y Madrid.
El PP defiende en su escrito que el magistrado de la Audiencia Nacional incumple la ley al no haber traspasado aún la causa a los tribunales superiores de esas dos comunidades como le solicitó la Fiscalía Anticorrupción el pasado 18 de febrero ante la presencia de aforados entre los investigados en la operación Gürtel. El PP añade a la prevaricación un delito contra los derechos individuales de los ciudadanos y pide una pena de "inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de diez a veinte años".
El presidente del PP, Mariano Rajoy, afirmó hoy en Orense que la querella contra Garzón es "de libro", al no haberse producido la inhibición y haber incurrido con esta actitud en "una reiterada conducta manifiestamente injusta a sabiendas".
La querella del PP, apoyada de recortes de prensa y que llega 48 horas después del plazo previsto en el ultimátum lanzado la pasada semana, es el último coletazo de la batalla abierta de la formación política contra las actuaciones del juez Garzón para investigar la supuesta trama de corrupción con vínculos en instituciones bajo su gobierno. El texto de la querella defiende que el artículo 303 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal da un plazo a Garzón de tres días para inhibirse debido a la presencia de aforados en la causa. El escrito sostiene que el magistrado conoce la ley y la petición de la Fiscalía para su inhibición y que, por tanto, "sólo con una decisión consciente de suplantar la ley por la propia voluntad se puede justificar un mantenimiento de una competencia indebida".
El PP denuncia además que, a pesar de que ya el 13 de febrero, Garzón abrió la puerta a la implicación de aforados en la investigación, hecho este que le obligaría a inhibirse, el magistrado ha continuado con los interrogatorios a los imputados dentro de las diligencias previas.
La querella del PP incluye una mención a la cacería en la que coincidieron Garzón y el ya ex ministro de Justicia Mariano Fernández Bermejo y que desencadenó el cese de este último. La cacería fue también uno de los argumentos manejados por el PP en el escrito de recusación presentado ante la Audiencia y sin valor alguno debido a que el propio magistrado desestimó la personación de los populares en la causa. Contra esta decisión, el PP también carga en la querella. Finalmente, la querella solicita al Alto Tribunal su admisión a trámite y pide en cuyo caso el interrogatorio de Garzón y la toma de declaración del ex ministr Bermejo, la fiscal de la Audiencia Nacional, Dolores Delgado y el comisario jefe de la Brigada de la Policía Judicial, Juan Antonio González.
El traspaso de la causa a los juzgados competentes -al menos el Tribunal Superior de Justicia de Madrid y el Tribunal Superior de Justicia de Valencia- permitiría la apertura del secreto de sumario y el conocimiento de qué cargos del PP están imputados por su implicación en la red de corrupción. El juez de la Audiencia Nacional pidió el pasado viernes al servicio de reprografia del juzgado tres juegos de copias de las actuaciones para iniciar el proceso de inhibición. No obstante, una subida de tensión ha demorado la decisión.




