China condenó a muerte a dos responsables por leche contaminada
Zhang Yujun y Geng Jinping, altos cargos de la empresa Sanlu, fueron encontrados culpables de haber adulterado y vendido los lácteos contaminados, que provocaron la muerte de seis niños e intoxicaron a unos 300 mil.
Dos altos cargos de la empresa Sanlu fueron condenados a muerte en China por el caso de la leche adulterada con la que se intoxicaron unos 300.000 niños y causaron el fallecimiento de seis de ellos. En tanto, la presidenta de la firma fue condenada a cadena perpetua.
Los condenados a muerte son Zhang Yujun y Geng Jinping. El Tribunal Intermedio del Pueblo de la localidad de Shijiazhuang, donde se ubica la sede del grupo lácteo, los encontraron culpables de "poner en peligro la seguridad pública", un delito que contempla la pena de muerte.
El consumo de leche adulterada costó la vida a seis niños y cerca de 300.000 se intoxicaron con ella. La mayoría de los pequeños padecieron cálculos renales y otros problemas urinarios.
Zhang, según el tribunal, fue el encargado de producir entre octubre de 2007 y agosto de 2008 más de 700 toneladas de leche con "polvo de proteína". En realidad, en lugar de proteínas, la leche estaba adulterada con melamina, una sustancia que se usa en la fabricación de plásticos y cementos.
Zhan vendió 600 toneladas de esa leche, por unos 770.000 euros. También Geng Jinping fue condenado por fabricar y vender leche adulterada, pero no se entregaron más detalles.
Tian Wenhua, la presidenta de Sanlu, el mayor fabricante de leche en polvo del país y el principal implicado en el caso, fue condenada a cadena perpetua porque, pese a estar al corriente del escándalo durante meses, no tomó medidas.
Otro de los acusados, Gao Junjie, fue condenado a cadena de muerte suspendida (lo que suele equivaler a una cadena perpetua). Otros cuatro acusados recibieron condenas de entre 5 y 15 años. En total, eran 22 acusados, cuyas sentencias se harán públicas este jueves.
La melamina eleva los niveles de proteína en los controles de calidad de la leche, pero su ingesta produce en los menores cálculos y fallos renales. Los padres de los niños afectados están recibiendo compensaciones de las firmas lácteas implicadas a cambio de no interponer una denuncia en los tribunales.