Internacional

Estados Unidos extrema medidas de seguridad para investidura de Obama

El ex senador por Illinois hará historia este martes al convertirse en el primer presidente afroamericano de Estados Unidos, ante la expectación y el optimismo que millones sienten por su llegada al poder, y un extremo operativo policial y de inteligencia.

Barack Obama se alista para hacer historia este martes al convertirse en el primer presidente afroamericano de Estados Unidos,ante la expectación y el optimismo que millones en su país y en el mundo sienten por su llegada al poder.

El mito será, finalmente, coronado a las 13:30 horas de este 20 de enero, cuando el ex senador por Illinois tome posesión como el 44º presidente de Estados Unidos, ante dos millones de testigos presenciales y varias decenas más de millones de telespectadores.

Miles de efectivos de seguridad se encuentran apostados para mantener el orden y estar alerta en caso de un ataque, situación que aparece como la gran alarma ante un día calificado en todo el mundo como histórico.

Washington y sus alrededores están siendo el escenario de una operación de seguridad sin precedentes para la toma de posesión de Barack Obama, en un plan que incluye unos 4 mil agentes de policía que se desplegarán junto a otros 4 mil efectivos de otras 96 agencias para el mantenimiento de la ley en todo el país.

Miembros del servicio secreto, el FBI y la policía del Capitolio también estarán de servicio, al igual que un total de 32 mil militares.

Las medidas de seguridad incluyen intensificar las patrullas aéreas sobre Washington y los ríos que bordean la ciudad, cerrar los puentes y sellar una gran parte del centro de la ciudad al tráfico de vehículos.

Obama, de 47 años, hijo de un keniano y una mujer blanca de Kansas, tiene previsto jurar para el cargo en las escalinatas del Capitolio, con su mano sobre la biblia que Abraham Lincoln usó en su primera asunción, en 1861.

El juramento de Obama marca el punto más alto de los sueños y esperanzas de generaciones de afroamericanos que sufrieron la esclavitud y posteriormente las políticas de segregación racial que los convirtieron en ciudadanos de segunda clase.

El nuevo mandatario asume el poder en un momento de gran ansiedad entre los estadounidenses que han visto cómo en los últimos meses desaparecieron miles de trabajos, lo que los ha dejado temerosos de que un colapso económico podría convertir la crisis en una catástrofe.

Los vientos favorables continúan soplando para Obama pese a la larga lista de cosas por hacer que hereda del presidente George W. Bush. Un promedio extraído de sondeos recientes por el sitio realclearpolitics.com mostró que un excepcional 73% de los estadounidenses tiene una visión suya favorable.

En contraste, Bush abandona el cargo con una popularidad tambaleante en las encuestas, como consecuencia de las guerras en Irak y Afganistán y por los problemas económicos que atraviesa la nación, los peores desde la Gran Depresión.