Justicia de Paraguay liberó a Lino Oviedo de proceso por magnicidio
La Corte Suprema desvinculó al general retirado del asesinato hace más de una década del entonces vicepresidente Luis Argaña, el crimen político más grave en la historia reciente del país.
La Corte Suprema de Justicia de Paraguay desvinculó al general retirado Lino Oviedo de un proceso por el asesinato hace más de una década del entonces vicepresidente Luis Argaña, el crimen político más grave en la historia reciente del país.
Según informaron el sábado medios locales, la sala penal del máximo organismo judicial dictaminó en la tarde el viernes que la querella promovida contra Oviedo por la familia Argaña fue presentada fuera del plazo legal y por lo tanto confirmó el fallo de segunda instancia que desvinculó al general en forma definitiva del proceso en agosto.
Oviedo, ex candidato presidencial y líder del opositor Partido Unace, fue acusado de encargar el asesinato de Argaña -su rival político y caudillo del conservador Partido Colorado-, quien fue acribillado a tiros en un atentado callejero en marzo de 1999.
El asesinato de Argaña desencadenó la peor revuelta popular en Paraguay desde la apertura democrática en 1989, que provocó la renuncia del entonces presidente Raúl Cubas, un aliado de Oviedo que estuvo sólo siete meses en el poder.
Los autores materiales del magnicidio fueron condenados años atrás, pero las investigaciones no lograron demostrar la responsabilidad de los acusados de haber encargado el crimen.
El proceso por el magnicidio era el último que el ex jefe del Ejército tenía pendiente. Meses atrás, la Corte Suprema anuló una condena a 10 años que un tribunal militar le había impuesto a fines de 1997 por un intento de golpe de Estado ocurrido en 1996. Sus detractores atribuyeron esa decisión a un pacto con el anterior presidente Nicanor Duarte.
El ex militar logró desvincularse en poco más de un año de varios procesos judiciales en su contra, que obstaculizaron por una década sus aspiraciones políticas.
Oviedo estuvo en prisión desde que regresó al país, tras un prolongado exilio, a mediados del 2004 hasta finales del 2007. Tras salir en libertad se presentó como candidato en los comicios presidenciales celebrados el 20 de abril, en los que fue derrotado por el presidente Fernando Lugo, quien se impuso con un 40% ciento de los votos.
El ex militar obtuvo un 22% de los votos y la agrupación de que lidera se convirtió en la tercera fuerza política en el Congreso instaurado el pasado 1 de julio.