Atentados en dos mercados de Pakistán dejan al menos 27 muertos
Dos coches bomba explotaron en dos concurridos centros de comercio en vísperas de la gran fiesta musulmana del Aid al-Adha en el noreste del país, según anunció la policía.
Al menos 27 personas murieron y otras varias decenas resultaron heridas este viernes por la explosión de dos coches bomba en dos concurridos mercados en el noroeste de Pakistán, en vísperas de la gran fiesta musulmana del Aid al-Adha.
El balance fue confirmado por la policía, aumentando el número de muertos que en un principio era cifrado en 22.
El estallido de un auto en un mercado del centro de Peshawar, cerca de las zonas tribales donde el ejército paquistaní lucha contra los islamistas cercanos a Al Qaeda, en la frontera con Afganistán, provocó la muerte de 21 personas y dejó heridas a otras 84.
Entre las víctimas hay mujeres y niños, según los policías.
Horas antes, otro coche bomba causó seis muertos al hacer explosión en un mercado en la zona tribal semiautónoma de Orakzai, cerca de Peshawar, dominada por la comunidad chiita.
En cuanto al atentado en Peshawar, el coche bomba explotó en el exterior de una mezquita chiita, situada en uno de los mercados más concurridos de esa ciudad de 2,5 millones de habitantes.
"El lugar estaba lleno, la gente compraba para preparar el Aid al-Adha", la principal fiesta musulmana, que se celebra el martes, dijo un testigo.
La explosión destruyó un hotel y varios inmuebles cercanos, así como algunas tiendas. Además, causó el pánico entre la muchedumbre.
Según el jefe de la policía, Malik Naveed, se utilizaron al menos 25 kilos de explosivo y el estallido causó un "agujero de más de 1,5 metros de diámetro".
Pakistán se enfrenta desde julio de 2007 a una oleada sin precedentes de atentados -la mayoría suicidas- perpetrados sobre todo por los talibanes paquistaníes. Más de 1.500 personas han muerto en todo el país en esos atentados en los últimos 16 meses.
El noroeste de Pakistán también es escenario de violencia entre la comunidad sunita -mayoritaria- y los chiitas, a menudo víctimas de atentados.
Las zonas tribales muy montañosas del noroeste paquistaní, fronterizas con Afganistán, se han convertido desde hace varios años en refugio de los talibanes tanto paquistaníes como afganos, así como de los combatientes de Al Qaeda, la red de Osama Bin Laden, que ha reconstituido en esa zona sus fuerzas.




