Gastronomía y patrimonio

Ciudadano a pata: las casas que existieron en los faldeos del Santa Lucía, y el cierre de un clásico

La columna de cultura, gastronomía y patrimonio de Ciudadano ADN revisó parte de los emblemas del Santiago histórico: el cerro y sus casas que desaparecieron tras la reformulación impulsada por Benjamín Vicuña Mackenna, y la picada favorita de Pablo Neruda, el “Venezia” del Barrio Bellavista, que acaba de anunciar su cierre tras 60 años de historia.

Por Ciudadano ADN
Viernes 16 de Oct, 2020 - 23:46

En un nuevo episodio de Ciudadano a pata, la columna de cultura, patrimonio y gastronomía de Ciudadano ADN, el periodista Mario Cavalla revisó tres interesantes temas: las casas que existieron en la ladera sur del Cerro Santa Lucía, la reapertura de algunos museos tras meses de suspensión, y el cierre de un clásico de la gastronomía santiaguina: el “Venezia”.

Hace pocos días se lanzó el libro “Casas del Santa Lucía”, de la autora Verónica Baeza y donde el periodista tuvo una colaboración. La publicación devela la historia de las construcciones que alguna vez existieron en sus faldeos, hasta que, a partir de 1872, Benjamín Vicuña Mackenna decide transformar este peñón en un paseo, se expropió todo ese contorno del cerro que estaba habitado, con el fin de ensanchar la Alameda. Algunas de ellas llegaron a sobrevivir hasta principios del siglo XX. Hoy, no queda ningún resabio de esas casas, la mayoría de ellas de un piso.

Pero, ¿quién habitaba estas casas? Según Cavalla, en lo que hoy conocemos como la monumental entrada al cerro, existía la panadería y pastelería propiedad de Juan Stuven, inmigrante alemán de Valparaíso que revolucionó su época. Un poco más allá estaba la residencia particular y consulta de la doctora Ernestina Pérez Barahona, la segunda mujer médico de Chile, después de Eloísa Díaz, y que heredó la propiedad de sus abuelos. Antiguamente, contó Cavalla, era habitual que los médicos tuvieran su consulta en el mismo lugar en el que vivían.

La primera casa matriz del diario La Hora -histórico periódico que dio origen a La Tercera- también estuvo en la “casa 7”, ubicada a la altura de calle Carmen, y que fue la última de las propiedades en demolerse. Al lado había otra pastelería: la de las hermanas Rengifo, herederas del político Manuel Rengifo, “el mago de las finanzas”, y que luego de caer en desgracia económica, se dedicaron a la cocina. Otros moradores eran políticos, ministros de la Corte e incluso un fabricante de carrozas.

El cierre definitivo de un clásico: el Venezia

“Estamos devastados. Fue un mazazo, de alguna forma esperado”, comentó Mario Cavalla a propósito de la desaparición de un local que arrastra 60 años de historia y que, dentro de sus particularidades, anotaba ser la “picada” de Pablo Neruda, quien hasta hoy tenía su mesa y su silla: el “Venezia”, sin lugar a dudas el local más tradicional del Barrio Bellavista.

El restaurante ubicado al final de calle Pío Nono se caracterizaba por ser un punto de encuentro de todos: el rico y el pobre, desde sus inicios, en que este barrio no tenía el carácter bohemio y nocturno de hoy, sino que era más bien un pequeño pueblecito. La chorrillana, las cazuelas, el arrollado y los sándwiches eran las glorias del menú, junto con el borgoña. En sus últimos años, el Venezia se adornó con camisetas de fútbol, regalos de los propios clientes que se enamoraban del lugar.

Un cierre que se explica, en palabras de sus dueños, no tanto por el estallido y la.pandemia, sino por el microtráfico, con los voceros que ofrecen droga en la calle. Un panorama que alejó a cierto perfil de público del local, y que hizo que bajaran sus ventas en un 25%. En el Barrio Bellavista, evalúa Cavalla, “hay demasiada competencia en comida. Y ya a las nuevas generaciones les interesaba menos asistir a las picadas. Además, está el tipo que te machetea y que te pide el cigarrillo, ese tipo de cosas te van matando el amor por el barrio”.

Papas fritas gourmet para el fin de semana

Originalmente ubicado en la zona cero, a pasos de Plaza de la Dignidad, y hoy trasladado a Manuel Montt, Papachecos es un local especializado en papas fritas, que ofrece para llevar y a domicilio. Las variedades incluyen toppings de choclo y tocino, y hay preparaciones especiales de papas fritas con carne mechada, con tocino y choclo a la crema. “Es darle un enchulamiento al habitual cucurucho de papas fritas que uno comía en la playa”.

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