Gastronomía y patrimonio

El predicador de Plaza de Armas, el mago Palito, el Divino Anticristo y Rambo: “Ciudadano a pata” y los personajes urbanos más recordados de Santiago Centro

La columna de gastronomía y patrimonio hizo un recorrido por esos míticos personajes de sectores como el Paseo Ahumada, la Plaza de Armas y Lastarria, que le dieron identidad a esos barrios y están presentes en el inconsciente colectivo.

Por Ciudadano ADN
Viernes 19 de Jun, 2020 - 23:07
Actualizada el Viernes 19 de Jun, 2020 - 23:10

Con la Marcha de Radetzky, del austríaco Johann Strauss, un músico que “no pudo pegar nunca con un hit” y terminó entregándole ese honor a su hijo, del mismo nombre, y que con su obra “El Danubio Azul” trascendió históricamente como gran figura del vals, partió “Ciudadano a pata”, la columna sobre patrimonio y gastronomía de Ciudadano ADN, en su edición del Día del Padre.

En la ocasión, el periodista Mario Cavalla recordó, a propósito de las calles vacías que vemos a lo largo de la pandemia, a los más recordados personajes populares de plazas, calles y esquinas del casco histórico de Santiago, que aunque “ya no están con nosotros, siguen en nuestro inconsciente colectivo”.

La revisión comenzó con el mítico predicador de la Plaza de Armas, famoso por su grito “gloria a Dios, gloria al Pulento”. Producto de un giro en su vida, el hombre decidió dedicar su vida a consagrar el nombre de Dios. De lunes a sábado, todas las tardes, predicaba de forma consecutiva, sin parar a comer ni a tomar agua. Dando saltitos y con su Biblia en alto, cautivaba a los transeúntes con su característica voz. “Mucha gente se sentaba a contemplar su tremenda vocación. Era un personaje muy querible, no le hacía daño a nadie, simplemente estaba ahí”, recordó Cavalla sobre un personaje urbano que se volvió tan popular que llegó a protagonizar viñetas de Lukas y hasta una portada de Condorito donde el plumífero se disfraza de él. Una de sus características era predicar trotando. “Era envidiable su estado físico”, dijo el columnista sobre el hombre, que se mantuvo en su actividad hasta los 80 años.

Otro personaje del centro de Santiago fue René Álvarez, el “Mago Palito”, un personaje que con su look característico, “nariz bien gorda, sombrero de copa y humita”, ejecutaba trucos de naipes, con vasos o con palomas. El más característico de todos consistía en un helado con tres orificios, y el público debía descubrir en qué orificio estaba el palito. “Y uno siempre se equivocaba. Te iba confundiendo”. Al final, Álvarez se acercaba a uno de los comensales y le decía “mire, pero pa callao” y le mostraba el truco. Esa frase, junto a “lo deja loco”, se convirtieron en sus latiguillos. Palito llegó incluso a participar en Sábados Gigantes, a hacerle una magia a Salma Hayek en Noche de Gigantes, y hasta a alegrarle un cumpleaños al nieto de Augusto Pinochet.

Un inolvidable de los barrios Lastarria y Portugal es sin duda el llamado “Divino Anticristo”. Con su clásico atuendo de falda de mujer, pañuelo en la cabeza y tirando un carro de supermercado “lleno de cachureos que solo él entendía”, se paseaba por ambos sectores vendiendo sus objetos, además de sus intrincados “manifiestos”, textos sobre temas históricos y de actualidad escritos y fotocopiados por él. Titulado de Computación en la Universidad de Chile, con estudios de Literatura en Valparaíso, era “un gallo muy letrado que cayó en desgracia”: alguna vez se casó, se separó y tiene un hijo que hoy vive en Alemania. Si bien nunca pedía dinero, “la gente igual le aportaba”. Su figura quedó tan en el corazón del barrio Lastarria, que un mosaico en la calle Padre Luis de Valdivia lo recuerda. Además, se hizo una obra de teatro basada en él, y hasta “31 minutos” le rindió un homenaje con uno de sus personajes.

También estaba “Rambo”, suplementero que vendía La Segunda en la esquina de Ahumada con Huérfanos. “Era un chiste verlo en el centro”, recordó Cavalla sobre este personaje que “detectó que disfrazándose podía aumentar sus ventas, y así fue. Mucha gente bajaba especialmente para comprarle y ver con qué gracia salía”. El día de su muerte, un homenaje espontáneo llenó la esquina de diarios antiguos, flores y gente entregándole ayuda económica a su viuda para el funeral.

Son personajes que “le hacen bien al espacio”, y son propios de los espacios abiertos. “En el mall no ves este tipo de personajes”, reflexionó Cavalla, vaticinando que “probablemente en 20 años más hablemos así del Sensual Spiderman”.

La columna cerró con sus datos de delivery, esta vez dirigidos a las cenas familiares: Pastelería Manjares ofrece un almuerzo para 4 personas: con aperitivo, picoteo y fondo; Pastelería Mango tiene la totalidad de sus tortas con 0% azúcar, y el Café Codicce entrega un almuerzo con picoteo, fondo y postre por $9.800. Además, la tienda Vinilos de alta gama ofrece clásicos discos y primeras ediciones, ideales para regalar en este Día del Padre.

Como último tip, Cavalla recordó que el proyecto “Santiago a pata” está de regreso, esta vez en modo virtual producto de la pandemia, y con conversatorios vía Instagram live con interesantes entrevistados, partiendo hoy a las 21:30 horas.

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