Castrilli emplazó a Milad tras su salida de la Comisión de Árbitros: «La respuesta la tiene que dar él. A mi me echaron y los 14 despidos siguen»
El ex presidente de la Comisión de Árbitros de la ANFP no se guardó nada ante la Comisión de Deportes de la Cámara de Diputados.


Durante este martes el ex presidente de la Comisión de Árbitros de la ANFP, Javier Castrilli, se presentó ante la Comisión de Deportes de la Cámara de Diputados, instancia donde abordó largamente los temas en que estuvo inmiscuido antes de su despido, asegurando, entre otras cosas, que se encontró con una asociación de personas enquistada en el poder.
Al respecto, comenzó señalando que «a mí me convocan por una crisis. No es que mi gestión la haya generado, pero estamos en presencia de una crisis en donde el conjunto del aparato futbolístico que el sistema arbitral está lejos de poder garantizarlo. Esa es la crisis en la cual se ve sumergido el fútbol chileno. Es un tema no menor, por todas las connotaciones que ello conlleva. Fui convocado a un almuerzo en donde se me ofreció el cargo. Tengo la satisfacción de haber advertido todos los hechos que se fueron sucediendo a través de los meses de mi gestión”.
En esa línea, el exárbitro argentino se explayó diciendo: «Cuando se me advirtió que el arbitraje chileno estaba en una crisis y la presencia de un grupo de personas que estaban dirigiendo el arbitraje, les advertí que podría llegar a conclusiones que implicaran medidas que fueran dolorosas y que iban a encontrar una severa resistencia, que iba a estar caracterizada por ataques a mi persona y mis colaboradores. Y que producto de ella podíamos desencadenar en un paro de actividades o en una intención de eso».
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Defendió su gestión
Tras lo anterior, Castrilli no se quedó ajeno a lo que realizó durante su gestión, haciendo hincapié en todos los puntos donde, a su juicio, aportó para el bien del balompié criollo.
«Siempre tuve el objetivo claro y los riesgo que corría. Riesgos que asumí, de los que soy consciente, a pesar del escarnio público, del oprobio, de las injurias y las calumnias. Sabía el terreno en que estaba incursionando y lo acepté. Hay un fin superior, que es el saneamiento del arbitraje, que abracé a los 17 años y hasta mi último suspiro. No me arrepiento de nada, porque persigo la justicia. Lo hice en mi carrera y en estos seis meses. El que tiene claro cuál es el objetivo, también debe tener claro el camino que deben seguir aquellos que conduce. Por eso siempre les exigiré la firmeza y convicciones que les permitan estar al margen de cualquier tipo de miseria humana», manifestó.
Después el trasandino añadió: «Para su conocimiento, cuando llegué la propia FIFA estaba realizado un curso para todos los árbitros. ¿Sabe cuál fue la conclusión? Que el 50 por ciento de los árbitros no podían entender ni leer bien las faltas. Ese es el cuadro de situación y la herencia que tuve cuando asumí. Ese fue el disparador para que me vinieran a ofrecer el cargo. Consciente de ese cuadro de situación, comencé a deambular por todos los estadios para que ese relevamiento observara lo mejor posible, porque solo desde ahí se puede arribar a la mejor solución y a un diagnóstico certero. Llegué a observar hasta las finales del fútbol amateur en Puente Alto. No me quedé sentado esperando los resultados. Los fui a buscar. Yo mismo saqué conclusiones al respecto.
Polémica durante el partido entre Copiapó y Huachipato
Castrilli también tuvo palabras sobre la polémica que se generó durante el partido por la promoción entre Deportes Copiapó y Huachipato, donde se cobró un polémico penal a favor de los acereros.
“No solo la sensibilidad del simpatizante de Copiapó se ve afectada. La de todos los aficionados al fútbol se ve afectada. Basta recorrer las redes sociales. Los árbitros no pueden vivir a espaldas de lo que vive la gente. Cuando el hombre y la mujer de la calle están denunciando lo que ocurre, porque sostengo que no hay mejor diagnosticador que los simpatizantes, que tienen mejor ojo clínico hasta que un periodista o un analista, el árbitro se autovictimiza y critica a todos, porque son los únicos que se creen dueños de la verdad. Cuando arribé, las propias personas que me contrataron reconocieron que los árbitros hacían lo que querían. Tenían una autonomía imposible de digerir en cualquier situación que se precie de orgánica. Los árbitros no pueden hacer lo que se les da la gana», indicó.
Emplazamiento a Milad
“A mí me echaron y los 14 despedidos siguen; la respuesta la tiene que dar él”, contestó, en la ronda de preguntas a la que fue sometido por los parlamentarios.
Finalmente, el ex presidente de la Comisión de Arbitros de la ANFP se refirió a lo sucedido durante el partido entre Santiago Wanderers y Cobreloa, donde cobraron un gol insólito a favor de los loínos siendo que la pelota nunca ingreso.
«A la gente de Wanderers el otro día le sancionaron un gol donde la pelota pega en el travesaño, sale, no menos de un metro, y los árbitros dieron el gol; esa ineficiencia, tanto de Cristian Espíndola que era el asistente, como de Patricio Blanca, no se puede concebir, porque los perjuicios a las instituciones son enormes, pero sobre todo está el perjuicio a la credibilidad y la fe pública, en donde se afecta el sentimiento, la inversión afectiva de los hinchas. Eso es lo más grave de todo», lanzó.
En esa línea, cerró diciendo: «Cada vez que un árbitro se equivoca hay un beneficio y perjuicio, injusto, ilegal, que no es reglamentario porque se equivocó. Después vamos a evaluar si la equivocación fue voluntaria o no fue una equivocación; si fue una equivocación o no se equivocó. Siempre hay un equipo que se siente perjudicado, cuando hablamos de un gol que están sancionando a un metro de la línea de meta, estamos hablando de un error garrafal«.




