Dino Gordillo sobre el hombre que raptó a su hija en 2017: «Yo lo único que quería era entrar a la cana y matarlo, nada más»
El humorista y su esposa hablaron sobre este complicado momento familiar en De tú a tú.
En un nuevo capítulo de De tú a tú, Dino Gordillo y su esposa, Patricia Caballero, conversaron con Martín Cárcamo sobre el momento más difícil que vivieron como familia: el intento de violación que sufrió su hija en 2017.
Todo ocurrió hace casi cuatro años, cuando Catalina Vega abordó un taxi para regresar a su hogar. Sin embargo, al día siguiente varios medios reportaron que el conductor del auto la llevó a un sitio eriazo para abusar sexualmente de ella.
Tras este hecho, Ariel González Erices fue condenado a más de nueve años de prisión por haber secuestrado y abusado sexualmente de la hija del humorista chileno. Sobre esto, Dino y Patricio comentaron que todo esto fue terrible para ellos, pero que fue una experiencia que les sirvió para hacerse más fuertes.
Según contaron, «ella se dio cuenta cuando el tipo se la llevaba, le quitó el celular, la trató de violar, le pegó, y yo creo que en algún minuto la Cata le tuvo que haber pegado una patada en los testículos, porque el tipo no la pudo seguir».
«Ella empezó a punta y codo, pasó por debajo de unos alambres de púa y salió arrancando, llegó a una empresa donde había unos guardias, gritaba y lloraba y los guardias no le querían abrir, hasta que se dieron cuenta de que de verdad le había pasado algo», agregó.
Luego, confesaron que «fue doloroso lo que vivimos con la negra (su hija), pero sirvió mucho. No nos destruyó, todo lo contrario, nos hizo más fuertes a todos».
Dino Gordillo también aplaude la valentía que tuvo su hija en el proceso judicial, pues «ella sacó todas las cosas que te da el Estado. La Cata fue al psiquiatra, psicólogo que te da el gobierno, el apoyo, y la Cata es un ejemplo para todas las mujeres de este país, para muchas, porque el bandido se caga entero cuando la mujer le da la cara y muestra que no tiene miedo«.
Sobre cómo vivió él el proceso, el humorista sostuvo que «quería caer preso, yo quería caer preso… Lo estoy contando y no sé si lo he contado antes. Yo lo único que quería era entrar a la cana y matarlo, nada más. Mi meta era matar al hueón«.
Sin embargo, con el tiempo reflexionó y llegó a la conclusión de que Ariel González no iba a arruinar su vida ni la de su familia.