Espectáculos

Ni Morrissey, Isabel Pantoja o Nicky Jam se salvaron: Exproductora general del Festival de Viña desclasificó sabrosos secretos

Carla Ruz, la única mujer que ha ocupado uno de los cargos más altos en la historia del festival, contó inéditos detalles.

Por Natalia Cáceres
Viernes 26 de Feb, 2021 - 20:51
Actualizada el Viernes 26 de Feb, 2021 - 20:55
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Con la fecha de término de los contratos de confidencialidad de las versiones anteriores del Festival de Viña del Mar, se han podido saber algunas historias de pasillos y los secretos más jugosos de los camarines de la larga lista de artistas que han pisado uno de los escenarios más grandes del mundo, como es el de la Quinta Vergara.

Sobre la historia detrás del trolleado collage de Miguel Bosé, las entregas de la Gaviota de Platino y más estuvo conversando en Viudos de Viña de ADN, la exproductora general del evento, Carla Ruz, quien además ha sido además la única mujer que ha ocupado ese importante cargo en la historia del festival.

La profesional abrió los fuegos revelando la anécdota detrás de la entrada de Nicky Jam a su show en 2016: Cuando llegó a Chile habría comentado a la organización que quería realizar una entrada triunfal desde el cielo de la Quinta. Pero que, cuando lo subieron a la pasarela, que está a casi 25 metros de altura, el artista cambió de opinión.

“Le dio un poquito de sustito. Pero siempre en pro del show, yo le dije no te preocupes, vamos a hacer bajar a un rigging‘, que es uno de los chicos técnicos que trabajan en altura”, relató.

Y agregó que tras eso llamó a una vestuarista. “Le digo ‘Ceci necesito dos capuchas estilo monje. Va a bajar un rigging, y en el momento en que se produzca un blind en el escenario, que era con unos geiseres, cambiamos y ponemos a Nicky Jam’. Y así fue”, continuó.

También rememoró las performances de Rick Astley, uno de sus favoritos por su carácter amable y humano; Alejandro Sanz y su salida de debajo del escenario para tocar junto a sus músicos mientras recorrían la platea; Elton John y su casa rodante, que debió ser colocada donde estaba estacionado un retén móvil de Carabineros, con dos carpas: una para su vestuario y otra solo para sus lentes. Incluso tuvo una mención especial la operación para colocar su piano en la Quinta Vergara: Fue una odisea tan grande que terminó en el programa Cargas Imposibles, de NatGeo.

Otra de las noches más anecdóticas fue la de la presentación del cantante inglés Morrissey, quien exigió que esa noche no existiera carne en ninguno de los caterings de la Quinta ni ningún olor de ningún tipo. Además, desmintió el rumor alrededor de las plumas del vestido que usó la animadora de ese entonces, Eva Gómez. “Yo la verdad es que veo a los animadores abajo, cuando llegan para la reunión de pauta, y yo a la Eva no la vi vestida con plumas ni con nada. Todo el mundo dice que le cortaron las plumas, la verdad es que yo nunca vi ni yo nunca le corté las plumas, nada“, relató.

Aunque sí hubo algo aún más extraño en el show de Morrissey, de acuerdo a Carla: “Él tenía una chamán que lo seguía, que se tenía que sentar a cierto lado del escenario, que era el primer contacto visual que él hacía para ver cómo estaba su aura y si, en definitiva, el show iba a correr bien. Nos llevó a esta señora, la senté en un lugar estratégico, le dije ‘mire, estas son las entradas, las salidas. Cuando él salga la va a mirar a usted, él ya sabe que usted va a estar sentada en este lugar’, y así fue como se fue desarrollando el show. Pero ella viaja al show donde Morrissey esté, en cualquier parte del mundo“.

Las pelotas de Rod Stewart y el show más desafiante

El momento protagonizado por el también inglés Rod Stewart y los balones que regaló a su público en pleno show también tuvieron espacio en la conversación. El músico solicitó 48 pelotas oficiales de FIFA en su camarín, las autografió todas y pidió que fueran puestas en bolsas de tela negra en las dos alas del escenario para poder repartirlas entre el público. “Eran 48 y repartió 47, porque tengo una en mi casa“, confesó la productora entre risas.

Por otro lado, Ruz también recordó uno de sus momentos más desafiantes frente a aspectos clave de la organización: cómo se prepararon en conjunto con la Orquesta Sinfónica para la presentación de Sting seis meses antes del show, con las partituras oficiales que les habían sido enviadas por el director de orquesta del artista. ¿El problema? A pocos días de su llegada, se enteraron que para una de las canciones se necesitaba a un gran saxofonista.

“A ultima hora yo supe que necesitaba un saxo para hacer uno de los temas. Y entre la desesperación, veo al maestro Andrés Pérez. Hablo con el maestro y le digo ‘Maestro, ¿se atreve? porque en cada lugar en que Sting va con este tour tiene que ser un músico local, que es el solista y no sé qué’, y me dice ‘ya, vamos, ¡a ensayar! no hay más’, relató.

A pesar de todos los chascarros y excentricidades, la productora señaló que durante los ocho años que el festival estuvo a cargo de Chilevisión, todos tuvieron la mejor disposición para cumplir con las exigencias de los artistas y con las comodidades que necesitaran ellos y su equipo durante su estadía en el país.

“Yo he trabajado con todos los canales para el festival. Y afortunadamente lo que a mí me pasó con Chilevisión, fue un canal que, efectivamente, se prestó para que llegaran con buenas condiciones los artistas, que tuviesen todo lo que fuera necesario. Nunca fue tan condicionante como que, no sé, ‘no hay snickers en el camarín, no voy a cantar’, no”, señaló.

“Lo que sí, los ejecutivos de Chilevisión fueron super claros y siempre tratamos de cumplir todos los raiders, sobre todo lo técnico, y luego, todo lo que era los hospitalities bien. No tuvimos problemas“, concluyó la exproductora general a Viudos de Viña.

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