Soledad Camiroaga: «Me ha costado mucho superar el duelo de mi hermano»
La fotógrafa habló la partida de Felipe tras 8 años del accidente, además del movimiento feminista y el estallido social.


Hace 8 años falleció el animador de televisión Felipe Camiroaga en un vuelo en Juan Fernández. Sobre aquella pérdida, su hermana Soledad Camiroaga, se refirió a lo que fue su partida y cómo lo ha sobrellevado.
Soledad, que también es fotógrafa, vive en Colina, donde cuida algunos de los animales que tenía el animador en el lugar: «Desde pequeña mi padre nos enseñó el campo, su belleza, el respeto por la tierra y el amor por los animales», le comentó a Publimetro.
«Vivir en medio de la naturaleza, cuidarla, compartir con la gente que trabaja y ama esta zona al igual que yo, es un verdadero privilegio. Lo tomo como un regalo. Me siento feliz y orgullosa de trabajar y mantener con mucho esfuerzo este santuario», comentó Camiroaga, quien ha comenzado a dejar entrar a su vida a la gente a través de sus redes sociales.
La fotógrafa fue mánager de un centro ecuestre en Irlanda, donde tenía a su cargo a 80 caballos, una pasión que ella dice comparte «profundamente» con Felipe, a quien perdió solo cinco años después que a su madre.
«Me ha costado mucho superar el duelo de mi hermano», comentó, y agregó que «estaba recién sobrellevando la partida repentina de mi madre por una triste enfermedad, cuando sucedió el terrible accidente».
Ante la pregunta sobre el movimiento feminista, Soledad sostuvo que «las mujeres ya no tenemos miedo y queremos levantarnos para cambiar el mundo. Las marchas denuncian la desigualdad y la violencia que aún padecemos»
También agregó que «si hubiésemos tenido la oportunidad en el pasado de participar con más fuerza aún en los procesos, con nuestra mirada, este mundo sería mejor», y dice que le «llena de energía ver cómo las mujeres estamos siendo capaces de mover el mundo».
Además se refirió a los hechos del pasado 18 de octubre, comentando que eso le hizo «reflexionar sobre cómo las personas en Chile necesitamos con urgencia ser escuchadas. Escucharnos, respetarnos. La necesidad de instancias transparentes, consecuentes y coherentes».




