Túnez ve de cerca la bancarrota y el turismo cae por la pandemia del Covid-19

Analistas advierten que en el país africano pueden llegar a una deuda externa del 85% de su producto interno bruto.

Un hotel vacío en una playa de Túnez

La emergencia sanitaria provoca estragos en las finanzas de un país del norte de África. La República Tunecina se asoma a una crisis económica y la bancarrota, mientras el sector del turismo vive graves pérdidas por la pandemia. Según la Federación de Hostelería de Túnez solamente hay abiertos 300 de los 800 hoteles.

El banco central tunecino estima que los ingresos por turismo cayeron 59% y que las pérdidas en 2020 llegarán a 2.000 millones de euros. El escenario es aún más complejo por la realidad política. La transición democrática no se afirma tras la dimisión en julio del jefe de gobierno, Elías Fajfaj, por un escándalo de corrupción.

Ahora el parlamento someterá a votación el nuevo ejecutivo formado por Hichem Mechichi, pero nada descarta que se convoquen elecciones anticipadas. Los efectos del Covid-19, frenando la llegada de viajeros desde España, Francia y Argelia, afectan al sector que que representa más del 8% del PIB y emplea a unas 400.000 personas.

El País informa que además del turismo, la industria y la construcción sufren un descenso de la actividad en 30% por el aislamiento impuesto por las autoridades en marzo. Este panorama provocó la pérdida de 161.000 empleos y la cesantía ya alcanza el 18%. El ministro de finanzas, Nizar Yaize, definió la situación como «muy delicada».

El gobierno estima en 3.000 millones de euros el rescate que necesitan las finanzas públicas. Para el economista Abdejelil Bedui la realidad «es catastrófica, inédita. Los ingresos cayeron y el déficit se puede disparar hasta el 9% del PIB en 2020. El país ya tiene una deuda externa difícilmente asumible, que llegará al 85% del PIB«.

Una imagen de la Catedral de San Luis de Cartago