EEUU mueve sus fichas para contener la economía China
"Más del 95% de nuestros clientes potenciales viven fuera de nuestras fronteras, no podemos permitir que países como China escriban las reglas de nuestra economía", dijo Obama.
Para el presidente de Estados Unidos, el demócrata Barack Obama,
. La primera es el acuerdo sobre el programa nuclear de Irán, concluido el verano pasado en Viena. La segunda es
Obama ve el TPP en términos geopolíticos. Lo han suscrito, además de EE UU, Canadá, México, Perú, Chile, Australia, Nueva Zelanda, Japón, Vietnam, Malasia, Singapur y Brunei. Los asesores del presidente creen que el éxito del acuerdo es una cuestión de “seguridad nacional”.
“[La región] Asia-Pacífico es hoy la parte más dinámica del globo y el lugar donde gran parte de la historia de este siglo se escribirá”, dijo en mayo, mientras se negociaba el pacto, el secretario de Estado, John Kerry. Y estas palabras fueron complementadas por el Presidente: “Teniendo en cuenta que más del 95% de nuestros clientes potenciales viven fuera de nuestras fronteras, no podemos permitir que países como China escriban las reglas de nuestra economía”, dijo Obama el lunes, tras concluirse el acuerdo.
En Estados Unidos, la caída de las barreras comerciales se asocia con el aumento de las desigualdades, el estancamiento de los salarios y la erosión de la clase media. Drake menciona un estudio del laboratorio de ideas Economic Policy Institute según el cual el Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte, con México y Canadá (TLCAN o NAFTA, en inglés), adoptado en 1993, destruyó 682.000 empleos en Estados Unidos. Las deslocalizaciones industriales se explican por este proceso, según esta visión. Branstetter, del Peterson Institute, replica a este argumento diciendo que el declive industrial estadounidense no se explica tanto por el acuerdo con México y Canadá como por el ascenso de China. Y precisamente China no está ni en NAFTA ni en el TPP.
En este debate, la AFL-CIO cuenta con poderosos aliados políticos. Esta semana se ha sumado a las críticas al tratado Hillary Clinton, exsecretaria de Estado y ahora aspirante demócrata a suceder a Obama en la Casa Blanca tras las elecciones presidenciales de noviembre de 2016. Clinton, una política con historial moderado, legitima la oposición el al tratado.
El presidente Obama confía que, en el Congreso de Estados Unidos, la oposición republicana le respalde, porque tiene a los demócratas en contra. El Congreso es un obstáculo que el acuerdo con Irán ya ha superado. El destino del TPP todavía es incierto.
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