Economía

Las ocho claves de la oferta de Atenas para evitar el »Grexit»

El último compromiso que el gobierno de Alexis Tsipras envió para lograr el tercer rescate acepta todas las condiciones europeas, con ciertos agregados en distintas direcciones.

El último compromiso que el gobierno de Alexis Tsipras envió para lograr vía libre al tercer rescate acepta todas las condiciones europeas, con algunos añadidos en distintas direcciones. Algunos suponen una concesión adicional a la UE, pero no en recorte de gastos, sino con mayores subidas de impuestos y lucha contra la corrupción, y otros representan mejoras simbólicas para Grecia. El periódico 

 publica las claves del texto que analizan las instituciones europeas:

IVA. Atenas acepta fijar un tipo ordinario del 23% (incluidos restaurantes), otro reducido del 13% para comida, energía, hoteles y agua y uno menor del 6% para productos farmacéuticos, libros y teatro. Sobre la disputa de las islas griegas, Tsipras ofrece un tipo reducido para las “de mayores ingresos y destinos turísticos más populares” y se mantiene “para las más remotas”. Las islas tienen ahora un tipo del 5% para hoteles y del 9% para restaurantes (en el resto del país esos dos capítulos están gravados con el 6,5% y el 13% respectivamente). Esto entraría en vigor en octubre y a finales de 2016 se adoptarán medidas para compensar a los ciudadanos “con mayores necesidades”.

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Otros impuestos. Si las medidas adoptadas en el plano fiscal no bastan para lograr los objetivos presupuestarios a los que se compromete, Grecia “considerará medidas compensatorias”. Esos ingresos adicionales vendrán de elevar los impuestos para las rentas de los alquileres (del 11% al 15% para ingresos inferiores a 12.000 euros y del 33% al 35% para los que superen esa cantidad). También subirá más el impuesto de sociedades. En una primera tanda, Atenas lo llevará del 26% al 28%. Si no basta para recaudar más, acepta situarlo en el 29%.

Pensiones. Grecia reconoce que el sistema de pensiones "necesita reformas fundamentales”. Por ello elevará la edad de jubilación a los 67 años (quienes tengan 40 años cotizados podrán jubilarse a los 62), un proceso que culminará en 2022. Además, se congelan las prestaciones contributivas hasta 2021 y se elevan las contribuciones que hacen los pensionistas al sistema sanitario del 4% al 6%. Atenas busca evitar que los pensionistas que cobran una subvención del Estado por tener unas prestaciones muy bajas pierdan esa ventaja de golpe. El gobierno legislará “inmediatamente” para ir eliminándola progresivamente, pero empezará a hacerlo en marzo de 2016, sólo para el 20% con mejor prestación dentro de este colectivo desfavorecido.

Gasto militar. La UE pedía a Tsipras recortar su elevado gasto en defensa (2,4% del PIB, el más abultado del club comunitario). Las instituciones le pedían un recorte de 400 millones. La cesión es 100 millones en 2016 y 200 el año siguiente, sin especificar qué ocurrirá en 2017. Más allá de que es una cuestión delicada para Grecia por su posición en el mapa, en este capítulo influye que el ministro de defensa es el aliado de Tsipras en la coalición de gobierno que mantiene con los nacionalistas conservadores.

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Sector público. Los niveles de gasto deberán ajustarse a los objetivos fiscales comprometidos y asegurar “una senda descendente en la masa salarial sobre el PIB hasta 2019”. Es decir, el peso del gasto en salarios de funcionarios sobre el PIB debe moderarse en los próximos tres años, algo que puede obligar a ajustes, especialmente si la economía no crece suficiente. Tsipras introduce la movilidad laboral de los empleados públicos, que se aplicará en el último trimestre del año. Grecia legislará también para reducir el atasco que sufren los tribunales administrativos.

Corrupción. Atenas reforzará el control en las entidades públicas y dará a los ministerios competencias adicionales. Se hace especial referencia a los ayuntamientos “de elevado gasto” y a las entidades que dependen de ellos. Habrá una evaluación de dos sectores específicos: el sistema sanitario y las obras públicas. Para luchar contra la evasión fiscal, se propone un programa de denuncias para defraudadores, la compilación de datos sobre propiedad de activos y compras que realizan los ciudadanos griegos y el establecimiento de un registro de riqueza a efectos de control. También se creará una base de datos para evitar la ingeniería fiscal entre empresas de un mismo grupo.

Mercado de trabajo. Se busca eliminar las referencias a nuevas leyes para reformar los procedimientos de despido colectivo y se compromete a fijar un nuevo sistema de negociación colectiva en el último trimestre del año.

Privatizaciones. Tsipras acepta lo propuesto por Bruselas, especialmente sobre aeropuertos regionales y los puertos. Frente al compromiso de privatizar del todo la compañía eléctrica, el gobierno propone “un esquema alternativo en octubre de 2015” que desgaje la red eléctrica de la producción y la distribución de energía para mantenerla bajo el paraguas público.