Economía

El FMI y la Eurozona aumentaron su presión sobre Grecia

El aviso para el gobierno de Atenas es que ponga en marcha los recortes y las reformas estructurales acordados para que el dinero del rescate económico siga llegando.

Grecia vuelve a provocar problemas en la Eurozona. En medio de otra crisis política, el Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó que podría suspender la ayuda a Grecia si los socios del euro no hacen frente a un déficit de financiación de 4.000 millones de euros en el programa de rescate. Ese déficit salió a la superficie después de que varios bancos centrales rehusaron renegociar la deuda griega que poseen.

Tanto el comisario Olli Rehn como el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, aseguraron que la troika llegará a Atenas el 1 de julio y que la revisión del programa de rescate debería estar lista en los primeros días del próximo mes. A partir de ahí los socios europeos liberarían un nuevo tramo del rescate. “La pelota está en el tejado del gobierno griego”, dijo Rehn.

La presión aumenta y en medio de la desintegración de la coalición de gobierno, tanto el FMI como la Eurozona presionan a Atenas para que ponga en marcha los recortes y las reformas estructurales acordados para que el dinero siga llegando. Esos recortes incluyen el despido de miles de funcionarios en apenas unas semanas. Grecia lleva seis años consecutivos en recesión y la cesantía roza el 30%.

Pero tanto las desavenencias entre el FMI y Europa acerca del rescate como la crisis política en Grecia anticipan un período complejo en el país balcánico. “Espero con impaciencia un verano en el que no tengamos crisis griega”, dijo Rehn. Fuentes francesas explicaron que el FMI no llegó a amenazar con abandonar el rescate, claro que la presión sobre Atenas es evidente.