Economía

Banco Mundial aseguró que América Latina no tendrá bienestar de países ricos hasta 2052

Un informe del organismo establece que "uno de los grandes retos a los que debe enfrentarse la región son los desequilibrios constantes de los niveles de vida".

El Banco Mundial alerta que pese a los progresos, América Latina no alcanzará el nivel de bienestar de los países más desarrollados hasta 2052. En el informe "Cambiando el ritmo para acelerar la prosperidad compartida en América Latina y el Caribe", se señala a la desigualdad social como el principal obstáculo para alcanzar esos niveles de prosperidad antes de esa fecha y se recomiendan varias reformas -políticas fiscales progresivas, transparencia y eficacia institucional, accesibilidad a los mercados o mejora del nivel de gestión de riesgos macro y microeconómicos- para acelerar ese proceso.

“En América Latina harán falta dos generaciones para alcanzar el nivel de bienestar de los países más desarrollados de la OCDE, contando con que el crecimiento económico se mantenga en los mismos niveles”, explica Louise Cord, directora del Grupo de Género y Reducción de la Pobreza del Banco Mundial y responsable del informe. Cord advierte que si los gobiernos de la región no abordan el problema de la desigualdad social la fecha podría dilatarse hasta 2062.

El informe señala que en 2011 la región alcanzó un quinto del coeficiente Gini (que indica la desigualdad de los ingresos en un país) de los países más desarrollados de la OCDE: “Uno de los grandes retos a los que debe enfrentarse la región son los desequilibrios constantes de los niveles de vida en los distintos países de América Latina”. Cord destaca el importante desarrollo económico y social de la región, pero advierte que pese a ello “de los 80 millones de habitantes de la región que viven en situación de exclusión, la mitad se concentra en Brasil y México”. El Banco Mundial apuesta en su informe por que la región “comparta la prosperidad” y garantice que el crecimiento económico no se desligue de la lucha por atajar la desigualdad. “Debe tratarse de un objetivo común, un círculo que se retroalimente, porque sin igualdad no hay desarrollo”