Senado de EE.UU. acusó a Apple de eludir impuestos con sus filiales
''Apple explotó la diferencia entre las normas de residencia tributaria'', dice el estudio. El presidente Tim Cook negó que la compañía use trucos fiscales para evadir impuestos.
El senador Carl Levin presentó una compleja estructura de filiales que Apple fue creando durante décadas fuera de EE.UU. para esquivar el pago de miles de millones en impuestos, explotando las lagunas de la legislación. Una investigación del Senado estadounidense mostró que entre sus prácticas está la de concentrar los beneficios en algunas filiales que son apátridas fiscales, es decir, que ni tienen sede fiscal ni declaran impuestos en ningún país.
Las prácticas de ingeniería fiscal están muy extendidas entre las grandes multinacionales de EE.UU. y no son exclusivas de las firmas tecnológicas, pero el Senado tomó a Apple como caso de estudio a fondo.
El informe cita que Apple negoció con el Gobierno irlandés una aplicación del impuesto de sociedades que en la práctica supuso una rebaja del 12% a menos del 2%, para así establecer la base de su red de filiales en el extranjero. “Pero no se conformó con eso”, añadió Levin.
Una de las investigaciones se fija sobre todo en filiales en Irlanda cuya residencia fiscal no está en ninguna parte. De acuerdo con la ley estadounidense, no tributan en Estados Unidos porque su sede social está en Irlanda y, de acuerdo con la ley irlandesa, no tributan en Irlanda porque se gestionan y controlan desde Estados Unidos.
La investigación admite que no hay nada ilegal. De hecho, la creatividad fiscal de Apple se ve claramente reflejada en las cuentas que al final de cada ejercicio remite al regulador. Como señaló el profesor Stephen Shay, el sistema actual crea una “incentivo irresistible” para desviar los beneficios.
Tim Cook, el consejero delegado de Apple, insistió en que su firma se encuentra entre las corporaciones que más pagan en impuestos en EE UU. El senador John McCain dice que eso valdrá quizás en términos absolutos, “pero en proporción es también de las que más evita pagar en impuestos”. En este sentido, señaló que una empresa que contribuye tanto al ingenio y a la economía no debería seguir prácticas “que privan al ciudadano de ingresos”.
Apple cuenta con más de 100.000 millones de dólares fuera de EE.UU. El 61% de sus ventas las registra en el extranjero. Levin remachó el debate insistiendo en que “no hay disculpa alguna” hacia lo que hacen las multinacionales y por eso insiste en que “ninguna debe tener el derecho para decidir qué impuestos va a pagar ni cuantos beneficios va a mantener en paraísos fiscales”. Era su manera de decir que lo que no paga Apple, lo paga el resto.