Europa y el FMI desbloquearon »in extremis» la ayuda a Grecia
La directora del FMI, Christine Lagarde, cedió y aceptó dejar para más adelante el ajuste de la deuda. El presidente del Banco Central Europeo celebró que esto ''reducirá la incertidumbre en Grecia y en la zona euro''.


Tras 36 horas de reuniones celebradas en tres agotadoras sesiones a lo largo de las tres últimas semanas, los responsables de Economía de la zona euro convencieron al Fondo Monetario Internacional (FMI) de relajar el ritmo del ajuste de la deuda griega.
“Doy la bienvenida a la decisión tomada por los ministros de Finanzas, que reducirá la incertidumbre en Grecia y en la zona euro”, aseguró Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), al abandonar la reunión en la madrugada del martes.
Los ministros reunidos fijaron un nuevo calendario para que la deuda griega se equilibre en 2020 hasta el 124% del PIB, en lugar del objetivo anterior del 120%. Se aplaza hasta 2022 el momento en el que esta carga debe caer por debajo del 110% “de una forma sustancial”, según enfatizó la jefa del FMI, Christine Lagarde, en la rueda de prensa posterior a la reunión.
Puede parecer un cambio menor, pero era crucial para desbloquear el pago de 43.700 millones de euros y despejar —una vez más, no se sabe hasta cuándo— el fantasma de la suspensión de pagos y de la primera salida de un país de la unión monetaria.
Para que llegue el dinero es necesario que se apruebe en otro Eurogrupo que se celebrará el 13 de diciembre, después que las medidas hayan pasado por el visto bueno de los Parlamentos de varios países.
Para lograr la reducción de una deuda que se había convertido en indomable, el Eurogrupo impulsará un conjunto de medidas que suman un total de 40.000 millones de euros.
Tras dar el visto bueno a las reformas puestas en marcha por el Gobierno del conservador Antonio Samarás, ya no hay ningún obstáculo para que en las próximas semanas llegue a Atenas una ayuda que servirá para recapitalizar unos bancos en estado comatoso y pagar los gastos corrientes de la Administración griega, como los salarios de los funcionarios y las pensiones de los jubilados.
Se conceden algunos alivios, pero no se traspasa la línea roja que Europa no quería cruzar bajo ningún concepto. Como dejó claro antes de entrar en la reunión el todopoderoso ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, Europa no cedió a las pretensiones del FMI de que los países asumieran pérdidas en los préstamos que concedieron a Grecia.
Pero que Alemania y el resto de países se hayan librado en esta ocasión de la temida quita no quiere decir que esta no vaya a llegar. La prensa alemana publicaba este fin de semana que el pacto podría consistir en aparcar el tema hasta 2015, después de las elecciones en las que la canciller Angela Merkel aspira a revalidar su cargo. Cuando finalice el programa de ayuda, España tendrá una exposición total de 25.000 millones en Grecia.




