Fracasó la cumbre de la UE por diferencias sobre el recorte presupuestario
El Gobierno alemán no ha dado su brazo a torcer ante la postura británica, que pedía un ajuste más duro al propuesto por el presidente del Consejo, Van Rompuy, cifrado en 80.000 millones.


Bruselas cerrado hoy la semana de los fracasos: no hay acuerdo para solucionar el problema de Grecia, no hay rescate para Chipre y, finalmente, no hay acuerdo sobre los presupuestos de 2014 a 2020, que ascenderán a un billón de euros, el 1% del PIB europeo. En medio de una profunda división, los líderes de los Veintisiete han cerrado la cumbre tras una negociación tensa, enconada entre los países contribuyentes y los receptores.
El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, no ha conseguido equilibrar las posturas de los países ricos, que querían más y más recortes, y los países del Este y los periféricos. Su plan proponía un recorte de 80.000 millones de euros sobre la propuesta del Consejo, con duros recortes en cohesión y agricultura. Alemania quería más, en torno a 100.000 millones, y algunos países eran aún más duros, como Reino Unido –que sacará el máximo partido al fracaso en esta reunión–, Holanda o Suecia.
Las negociaciones se trasladan ahora, presumiblemente, a los primeros meses de 2013, ya con la UE bajo la presidencia de Irlanda, un país rescatado cuya libertad de acción es reducida, pero que a la vez puede tender puentes entre Londres y el resto, ante el riesgo de que las conversaciones se conviertan en un 26 contra uno. La única constatación tras esta cumbre es que el presupuesto europeo, seguirá siendo irrelevante: ese 1% del PIB, muy alejado del presupuesto estadounidense (en torno al 20%), impide a las instituciones europeas realizar una función estabilizadora en una crisis tan dura como al actual, según fuentes diplomáticas. El problema más grave es que a pesar de que nadie discute sobre esa cifra pírrica, los Veintisete son incapaces de acordar un reparto que satisfaga mínimamente a las delegaciones.
La canciller alemana, Angela Merkel, liquidó la reunión ante la falta de perspectiva de un acuerdo. El presidente del Consejo, Herman Van Rompuy, explicó que lo más probable es que las negociaciones prosigan en una cumbre en febrero, según fuentes diplomáticas. Merkel decidió cerrar las conversaciones cuando constató el aislamiento casi total del primer ministro británico, David Cameron, empeñado en un recorte brutal, de hasta 200.000 millones, que afectara a los funcionarios europeos y que no afectara en lo más mínimo al cheque británico.




