Economía

UE reforzó el fondo de rescate a cambio de un duro ajuste social

Irlanda mantiene un largo pulso con la UE, por mantener un tipo del 12,5% del impuesto de sociedades, que favorece la deslocalización de empresas hacia su país.

La cumbre de los líderes del euro del pasado viernes y la madrugada del sábado acabó con mejores resultados de lo previsto para estabilizar el euro. Al final se cumplieron los objetivos de Berlín y París. Ambos países aceptaron una mayor dotación del fondo de rescate y más flexibilidad para su uso a cambio del duro ajuste social que implica la aceptación del Pacto de Euro.

Grecia obtuvo importantes rebajas en las condiciones de los créditos de ayuda de la UE porque aceptó nuevos sacrificios. Portugal y España se comprometieron a más ajustes y reformas. Zapatero precisó: "Seguramente haremos algunas (reformas) más que concretaré en el próximo Consejo del 24 y 25 de marzo". A Grecia se le insta a "continuar de la manera más rigurosa las reformas estructurales" y a completar "el programa de privatización por valor de 50.000 millones de euros". A cambio se le rebajó en un punto el tipo de interés de los préstamos de ayuda, del 5,2% al 4,2%, y ampliará el vencimiento de los mismos hasta siete años y medio. Supone un ahorro de 6.000 millones.

Irlanda provocó la mayor polémica del cónclave y fue una de las razones por las que duró más de siete horas. El nuevo primer ministro irlandés, Enda Kenny, que también pedía un recorte de los intereses de los créditos de ayuda de la UE, se fue con las manos vacías tras un duro enfrentamiento con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, al no aceptar una subida del impuesto sociedades. Irlanda mantiene un largo pulso con la UE, por mantener un tipo del 12,5% del impuesto de sociedades, que favorece la deslocalización de empresas hacia su país. El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, señaló: "Los irlandeses no han cumplido todas las condiciones, luego no se pueden beneficiar de los tipos reducidos por el momento".