Economía

Crisis egipcia llevó al precio del petróleo al borde de los 100 dólares

Desde el inicio del levantamiento contra el régimen de Mubarak, la pasada semana, el brent -uno de los crudos que fija el valor internacional- pasó de los 95 dólares a los U$99,97.

Egipto es un país que extrae ya muy poco petróleo, con una cuota que no llega al 1% de la producción mundial, pero los inversores siguen la revolución contra la presidencia de Hosni Mubarak segundo a segundo. Si es un territorio clave en el delicadísimo equilibrio geopolítico de Oriente Próximo, no es menor su importancia en el mapa del oro negro. Varios de los países vecinos comparten la doble condición de régimen dictatorial y exportador de petróleo y lo que cotiza es el riesgo de que el ejemplo de las movilizaciones populares prenda en la zona. En los mercados, se identifica inestabilidad con posibles problemas de suministro, hasta el punto de llevar al barril de brent, referencia para la mayoría de los contratos de futuro, al borde los 100 dólares.

La escalada del precio del petróleo en la segunda mitad del año había arrimado la cotización del brent a los 96 dólares en el arranque de 2011, aún lejos del máximo de 146 dólares que marcó en el verano de 2008. Algunos crudos de alta calidad, como el Tapis (referente en los contratos de Asia), Thevenard (Australia) y Bonny Light (África), superaron en enero la barrera de los 100 dólares, pero los expertos dudaban de que el brent, una vez pasado el repunte de consumo en el invierno de los países occidentales, traspasara ese nivel, que daban por seguro para el siguiente pico de abastecimiento, antes del verano. Salvo, claro, que ocurriera algún episodio extraordinario.

Desde el inicio del levantamiento contra el régimen de Mubarak, la pasada semana, el brent pasó de los 95 dólares a los 99,97. Con la apertura de los mercados en Europa, la cotización se relajó un poco, hasta situarse en el entorno de los 99 dólares. La apuesta del Gobierno de Estados Unidos por una transición ordenada y el compromiso personal del líder estadounidense, Barack Obama, para impulsar una solución pacífica hizo de precario tope en la escalada.