Economía

Obama y Bill Clinton defendieron juntos el plan de impuestos

"Es necesario que los partidos se unan", insistió Clinton, al indicar que el pacto permitirá un mayor crecimiento de la economía y fomentará la creación de empleo para dejar atrás la recesión.

La sala de prensa de la Casa Blanca fue escenario de un acontecimiento insólito, cuando el presidente actual, Barack Obama, se marchó y dejó en el podio a su predecesor demócrata Bill Clinton para que contestara a la preguntas de los medios y defendiera el controvertido acuerdo impositivo con los republicanos para extender los recortes fiscales de la era Bush. Ambos se reunieron durante hora y media a solas en el Despacho Oval y comparecieron juntos para apoyar el acuerdo de recorte de impuestos que Obama cerró el martes con los líderes republicanos y cuyo futuro es incierto en el Congreso ante la resistencia que ha generado entre las bases demócratas.

El acuerdo, por 647.000 millones de euros y que puede ser aprobado por el Senado esta semana, extiende los recortes de impuestos a los trabajadores de ingresos medios y los más ricos e incluye una extensión de las prestaciones por desempleo y una reducción de impuestos sobre la nómina.

"Es necesario que los partidos se unan", insistió Clinton, al indicar que el pacto permitirá un mayor crecimiento de la economía y fomentará la creación de empleo para dejar definitivamente atrás la recesión de los últimos años. Según el ex mandatario, "no queremos que nos pase lo que a Japón", que tras una década de fuerte crecimiento en los años ochenta y noventa ha sufrido otros diez años de estancamiento en su economía, lo que le hizo retroceder del segundo al tercer puesto en la clasificación mundial. Los recortes de impuestos expirarán el próximo día 31 si el Congreso no aprueba antes su continuidad. La Casa Blanca lanzó una auténtica ofensiva política y de relaciones públicas para promover el acuerdo, alcanzado el pasado martes.