Italia se rebeló contra el ajuste fiscal
Más de 200 mil personas se manifestaron en distintas ciudades italianas, contra el recorte presupuestario de 25 mil millones de euros en dos años anunciado por su Gobierno.
Italia vivió ayer una jornada de huelga general contra el ajuste económico y la política social del Gobierno de Silvio Berlusconi. Convocado por el sindicato mayoritario, la CGIL (Confederación General de Trabajadores Italianos), el paro de cuatro horas en el sector privado y de ocho en el sector público coincidió con manifestaciones en las principales ciudades del país.
Un millón de personas, según el sindicato, participaron en las diferentes manifestaciones contra el recorte presupuestario de 25 mil millones de euros en dos años anunciado por el Gobierno, que debe ser discutido todavía en el Parlamento. La manifestación más numerosa se vivió en Bolonia, donde hubo 100 mil personas. Además, se contaron 70 mil en Milán y Nápoles, 40 mil en Roma, 25 mil en Palermo, 20 mil en L’Aquila y cerca de 10 mil en Trieste y Bari.
La vicesecretaria general de la CGIL, Susanna Camusso, definió el plan de austeridad del Gobierno como inicuo, injusto y depresivo. "Cargará sobre los más débiles todo el peso del ahorro. Entendemos que hay que reducir el gasto, pero también hace falta construir el futuro, y este ajuste no crea empleo, no crea progreso y no crea crecimiento", dijo Camusso.
La central sindical y la oposición reclamaron un plan de choque para mejorar el acceso de los jóvenes al mercado de trabajo. "Hace falta una nueva política industrial, con inversiones que ayuden a las jóvenes generaciones a entrar en los sectores estratégicos de la educación y la investigación, justo lo contrario de lo que propone el Ejecutivo", enfatizó la CGIL.
Italia tiene un índice de desempleo del 9,1 por ciento, la cifra más alta desde 2005, y entre los jóvenes la desocupación alcanzó en mayo el 28,8 por ciento.
En tanto, el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, afirmó que el plan anunciado por Italia "va en la dirección justa porque refuerza el Pacto de Estabilidad y el crecimiento del país". Italia dejó atrás la recesión en el primer trimestre de este año, y las últimas previsiones estiman que el PIB crecerá un 1,6 por ciento en 2010.