Economía

Gobierno español presentó plan de austeridad frente a la crisis

José Luis Rodríguez Zapatero anunció este miércoles las medidas para lograr una reducción adicional del déficit presupuestario, entre las que se encuentra una disminución del 5% en los salarios del sector público.

El presidente del gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció este miércoles ante el Congreso de los Diputados las medidas para lograr una reducción adicional del déficit presupuestario, y de esta forma hacer frente a la profunda crisis económica que atraviesa el país.

Son nueve puntos presentados en un intenso debate y que incluyen entre otros la reducción de los salarios de los funcionarios en un 5% en 2010 y su congelación para 2011, el fin del cheque bebé y recortes en gastos de medicamentos, jubilaciones, viudedad e inversión pública.

El déficit español se sitúa en el 11,2% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que el gobierno espera reducirlo en 4,7% para fines de 2011.

Según Rodríguez Zapatero, los planes permitirán ahorrar más de US$19.000 millones en los próximos dos años.

"Es ahora cuando más lo necesitamos para mantener entre nosotros a los inversores y mantener imagen de estabilidad. No es fácil dirigirse así a los ciudadanos", señaló el mandatario español, citado por el diario El País.

En el principio de su intervención, Zapatero insistió en que "padecemos las consecuencias de una economía financiera global insuficientemente gobernada".

El líder de la oposición, Mariano Rajoy, utilizó su intervención para atacar duramente al presidente del gobierno, a quien acusó de convertir el país en "un protectorado" ante las exigencias de la Unión Europea y del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien lo exhortó a adoptar medidas más severas y estructurales contra el déficit de las cuentas públicas.

"Usted ha hecho un recorte de derechos sociales, contradiciendo lo que lleva diciendo en los últimos años", subrayó Rajoy, para agregar que "todo esto no hubiera ocurrido si hubiera hecho caso a tiempo".

Las propuestas tampoco tardaron en recibir la respuesta de los sindicatos, que rechazaron lo que consideran un duro plan de ajuste y analizan futuras movilizaciones.