En México aumentó la »mortandad» de las empresas
Una persona que pretenda establecer un negocio en ese país debe reportar hasta 18 veces la misma información a las autoridades. Hoy existen unos cuatro millones de pequeñas y medianas empresas, que aportan el 70% de las plazas laborales del país, según el INE.
Cada año el gobierno mexicano recibe unas 100.000 solicitudes para crear nuevas empresas. Pero de acuerdo con los especialistas, el 80% de de éstas muere antes de cumplir el primer año y de las que sobreviven la mayoría cierra sus puertas antes de un lustro.
La causa del fenómeno es la escasa cultura empresarial que hay en México, el desconocimiento del mercado y el insuficiente apoyo gubernamental para mantener con vida a los negocios, añaden los expertos. Y es que establecer una empresa en el país es difícil, explicó Rosario Valencia, directora de la Asociación Mexicana de Centros para el Desarrollo de la Pequeña Empresa, que agrupa a 87 universidades públicas y privadas: "Hay una larga historia de trámites que se han generado de gobierno en gobierno, es algo muy complejo".
Es uno de los retos que enfrentan los empresarios. De acuerdo con la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), en ocasiones una persona que pretenda establecer un negocio en México debe reportar hasta 18 veces la misma información a las autoridades.
Así, abrir una empresa puede demorar tres meses, cuando en otros países el proceso es de unas cuantas horas. El cierre de empresas genera consecuencias graves al país, señaló Antonio Gazol, investigador de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México: "Aumenta el desempleo y se fomenta la economía informal. Eso significa menos ingresos fiscales".
En México existen unos cuatro millones de pequeñas y medianas empresas, que aportan el 70% de las plazas laborales del país, según el Instituto Nacional de Estadística. Además, la pérdida de empleos y el cierre de empresas afecta la competitividad del país.
Según el Foro Económico Global, México se ubica en el lugar 60 en el Índice de Competitividad Global, que enlista a 133 países. La mezcla de factores agudiza la crisis financiera de 2009, cuando la economía mexicana registró una caída de 7% en el Producto Interno Bruto.