OPEP factura a la fecha ganancias similares a las de todo 2007
Las naciones que forman parte de la Organización de los Países Exportadores de Petróleo obtuvieron US$ 645.000 millones, cifra que casi iguala los US$ 671.000 millones que ganaron en todo el pasado año.
Las naciones que forman parte de la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP) ingresaron en la primera mitad de año ganancias similares a las que registraron en todo 2007 gracias al incremento de la producción y al fuerte encarecimiento del precio del crudo.
Estos países obtuvieron US$ 645.000 millones, cifra que casi iguala los US$ 671.000 millones que ganaron en todo el pasado año, según los datos del departamento de Energía de Estados Unidos recogidos por el medio británico Financial Times.
Aunque el precio del barril ha caído en unos 30 dólares en el último mes, debería abaratarse aún más para que las previsiones de la OPEP para todo el año, unos 1.200 millones de dólares en total, no se cumplan.
El precio medio del barril de petróleo entre enero y junio fue de 111 dólares, un valor inferior a los 116 dólares que cuesta en la actualidad. Además, la producción se ha incrementado y la OPEP podría haber alcanzado en julio un récord de 32,6 millones de barriles al día.
La lluvia de dinero provocó que aumenten las importaciones de la OPEP en un 40% en el último año pese al incremento de los precios en todo el mundo. Los países emergentes y Europa han sido los más beneficiados: la cuota china de las importaciones de la OPEP pasó del 4% de 1999 al 11% actual. Sin embargo, los estadounidenses perdieron protagonismo tras caer de un 12% al 7,5%.
Los países del Golfo Pérsico han aprovechado la combinación de estos beneficios con las turbulencias financieras que afectan a occidente para promover operaciones multimillonarias de sus fondos de inversión.
De cualquier forma, el aumento de los ingresos ha tenido su contrapartida inflacionista. Mientras el gasto interno se ha disparado, el aumento del ahorro ha sido la tónica en los países afectados por la crisis financiera, lo que ha provocado que el aumento interanual de la inflación alcance los dos dígitos en muchos países árabes.