Economía

De Gregorio: Disminuir impuestos conlleva una política monetaria más restrictiva

El presidente del Banco Central afirmó que aumentar el gasto público o bajar la carga tributaria implicaría una presión para incrementar la tasa de interés y una caída del tipo de cambio.

El presidente del Banco Central, José De Gregorio, advirtió este lunes a la Comisión de Economía de la Cámara Baja lo perjudicial que sería para la economía chilena un alza del gasto público o una baja en los impuestos.

De Gregorio afirmó que la política monetaria se apoya en la fiscal, por lo que si hubiera un mayor gasto público o una baja en impuestos, implicaría una acción más restrictiva por parte del Banco Central.

Según el presidente del instituto emisor, "por lo general un aumento del gasto fiscal o una disminución de los impuestos presionan al alza las tasas de interés y a la baja del tipo de cambio. Aritméticamente, más gasto público o menores impuestos deben ser compensados con una política monetaria más estricta y menor gasto privado, de modo de asegurar que las presiones inflacionarias se mantengan contenidas"

"Esto es particularmente relevante en la actual coyuntura inflacionaria. Independientemente de lo anterior, una política monetaria predecible y estable se apoya en una política fiscal que se diseña sobre la base de reglas, y que éstas se cumplan, tal como ha ocurrido en los últimos años", afirmó De Gregorio.

Ante la intranquilidad de los parlamentarios respecto a la inflación, el presidente del Banco Central reconoció que si bien para ellos es un dato, aseveró que "lo importante es una política fiscal predecible y hay una regla sobre la cual se basa y con un grado de autoridad que no le ponga bencina a la hoguera hoy cuando estamos con un problema bastante serio".

Las declaraciones del presidente del Central se dieron este lunes en el contexto de la invitación que la Comisión de Economía de la Cámara de Diputados hizo a De Gregorio y el ministro de Hacienda, Andrés Velasco, para que expongan sobre la compleja situación económica que vive el país y la conducción de la política monetaria del Banco Central.

En su discurso, el presidente del BC hizo mucho hincapié en reforzar la credibilidad de la institución que preside y enfatizó que "postergar un ajuste o descansar amparados en la fortaleza de nuestra economía así como en la credibilidad que ha construido el Banco Central sólo nos debilitaría. No podemos arriesgar la credibilidad. Ella no sólo nos permite tener inflaciones estables, dentro de rangos razonables dados los shocks externos, sino que también tener un ciclo económico menos pronunciado, es decir menos experiencias de auges seguidas por caídas severas".

"La pérdida de credibilidad, que ocurre cuando no se toman las decisiones apropiadas en los momentos adecuados, solo conduce a mayores costos para controlar la inflación. Contener la inflación no es gratis, pero postergar esa contención es aún más costoso"; sostuvo.