FIFA descartó cancelar la Copa Confederaciones por masivas protestas en Brasil
Según la prensa local, la FIFA pidió a los equipos participantes permanecer en la competencia, que los organizadores consideran un ensayo general para el Mundial del próximo año.


La
negó que se haya planteado suspender la Copa Confederaciones, que se disputa hasta el día 30 de junio en Brasil, por las protestas sociales que han inundado en los últimos días las calles. Medios de comunicación locales, aseguraron que alguna Federación, presuntamente la italiana, pidió esa suspensión.
"Hasta la fecha, ni la FIFA ni el comité organizador local han discutido ninguna posibilidad de suspender la Copa Confederaciones", afirmó la FIFA en un comunicado enviado a la agencia Reuters.
La radio CBN y la página web del diario Estado de Sao Paulo, medios de comunicación de referencia, concluyeron que está en peligro el torneo, que los organizadores consideran un ensayo general para el Mundial del próximo año.
Estado de Sao Paulo señaló que la FIFA está negociando con los equipos para tratar de persuadirles para quedarse. "Las protestas en las calles de las ciudades brasileñas obligaron a la FIFA a negociar con los equipos para mantenerlos en la Copa Confederaciones", informa. El diario asegura que dos vehículos de la FIFA fueron atacados en Salvador de Bahía, donde Uruguay jugó con Nigeria el miércoles.
"La competencia se convirtió en una pesadilla para la organización. La FIFA no se imaginaba que el evento sería perfecto, pero el alcance de los problemas es peor de lo que se preveía en el peor de los casos", añadió.
"La FIFA podría reclamar una indemnización a Brasil si la Copa Confederaciones tiene que ser suspendida", titula la página web de CBN.
El informe del CBN asegura que uno de los ocho equipos participantes en el torneo estaba presionando a sus dirigentes a abandonar la Copa Confederaciones, ya que estaban preocupados por los familiares que se encontraban en Brasil para ver los partidos. Algunas fuentes apuntaban a Italia como la delegación que pedía la suspensión, pero Demetrio Albertini, vicepresidente de la federación, lo negó.
"Por el lado legal, hay confianza por parte de la FIFA, de que si el torneo se cancela se podría iniciar un reclamo por parte del gobierno brasileño, si no hay garantías de seguridad para la competición o el Mundial", afirma el informe del periodista deportivo brasileño Juck Kfouri.
La protesta por mejores servicios públicos que congregó anoche a cerca de 300.000 personas en Río de Janeiro generó un enfrentamiento entre pequeños grupos de manifestantes y policías que dejó 62 heridos, 10 detenidos y rastros de destrucción en el centro de la ciudad, según fuentes oficiales. También dejaron la primera víctima mortal -un joven de 18 años- y se unieron a otros fallos como robos y problemas en la infraestructura. Fans de Uruguay han sido asaltados, se bloquearon caminos de acceso y seis jugadores de la selección española sufrieron robos.
Se estima que un millón de personas salió a las calles en ciudades de todo Brasil la pasada noche del jueves en las mayores protestas en el país en dos décadas, a pesar de la intensificación del gobierno en intentar sofocarlas. Las protestas, ahora en su segunda semana, se produjeron por los altos impuestos, la inflación, la corrupción y los servicios públicos deficientes, y también porque se gastaron 26.000 millones de dólares de dinero público para la organización del Mundial 2014 y los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro de 2016.




